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Los 33 meses

Me parece realmente increíble que estemos a solo 3 meses de cumplir 3 años. Todavía me acuerdo de los primeros, y difíciles, meses en casa. Todo era una locura, pero estaba seguro que era cuestión de tiempo. Confieso que hasta hoy es una locura, pero ya puedo manejarla de mejor manera, al menos ya sé cuándo hacer qué y cómo; cosa que al inicio no era así, para nada. Y aquí estamos, sobreviviendo a este hermoso caos que se llama maternidad-niñez.

Como siempre, cada niño crece a su propio ritmo. A una velocidad única que solo ellos determinan, no hay razón para adelantarlos ni para empujarlos a hacer cosas que “otros” hacen a esta edad. Pero hay algunas características que suelen coincidir en la mayoría de niños y como cada mes, aquí los puntos importantes a los 33 meses o 2 años y 9 meses.

Motricidad
Es ahora un intrépido explorador que salta, corre, trepa y hasta incluso hace todo a la vez con mayor facilidad. Es importante la supervisión de los adultos para evitar accidentes. Puede correr y luego dar un gran salto. También es capaz de lanzar una pelota cada vez más lejos aunque todavía no logra capturarla con facilidad. Aquí reforcemos el juego en parques, subir escalones, colgarse del pasamanos (obvio contigo al lado), subir por redes, y todo lo que involucre destreza física. Ayuda mucho a mejorar la motricidad gruesa.

Lenguaje
En esta etapa ya tiene debería tener un lenguaje fluido en algunos casos, otros pueden utilizar algunas frases o formas de hablar diferentes, pero siempre que tengan un lenguaje comunicativo y se dejen entender, vale! Aún puedes observar una repetición de ciertas palabras y formas de hablar. Generalmente éstas son las palabras que utiliza la mamá. Así que ten cuidado en lo que dices frente a él. Las malas palabras pueden fijarse en esta etapa. Los míos son loritos, y encima repiten las cosas y la usan adecuadamente (siempre que se molestan o algo no les sale, aplican el “ajo” de la mamá, ERROR!). Así que , cuidado señoras y señores.

Conducta
Puede ser un poco rebelde a esta edad, tienes que enseñarle desde ya a comportarse de manera correcta. Aumenta la curiosidad por las partes de su cuerpo, incluso en sus genitales. No te alarmes, sólo nómbrale lo que quiere saber, pene o vagina y recuerda que no hace falta que des muchas explicaciones si tu hijo aún no quiere saber más. En el caso de mis mellis jugamos a ubicar las partes del cuerpo que menciono, y a la vez que aprenden, se divierten. Inténtalo.

Alimentación
Como pueden comer de todo, controla las golosinas. Es importante ir restringiendo el consumo de bebidas azucaradas, y prestar mucha atención al tamaño de las porciones. Aprovecha en hacer comidas divertidas y saludables, y si no le gusta algo, no lo obligues. Ya llegará el momento en que quiera probar de todo.

Sueño
Puede que hayas optado por suprimir la siesta de las tardes. Solo tú sabrás cuándo debes hacerlo. Los padres deberán limitar las conductas sedentarias a no más de 1 o 2 horas de televisión o video por día y no colocar el televisor en el dormitorio. Es muy frecuente que los problemas para conciliar el sueño se deban a una “sobrecarga de pantallas”. Sigue con tu rutina antes de dormir, ayuda mucho a que se respete un horario.

Juego
¡Atención papás! Ésta es una etapa regida por el “pensamiento mágico”, aprovechen para entrar en el juego de sus hijos y diviértanse. Esta etapa es única e irrepetible. Ya conversaremos en otra oportunidad sobre este tema más a profundidad porque es RE interesante.

Control de esfínteres
Ya muchos empezaron con la operación pañal, algunos ya lo logrados y otros aún no. Calma! Todo a su tiempo. Si aún no lo logras quitar en las noches, no hay problema. Yo planeo dejar el pañal en las noches por unos 10 años más, no concibo la idea de cambiar sábanas en la madrugada. Mentira! Pero todo a su tiempo señores!

Y aquí vamos, saliendo de los “terribles 2 ” y rumbo a los “terroristas 3”. Qué vendrá luego? Los rebeldes 4, y los aterradores 5 y seguimos contando. Es que creo que todos los años en etapa de crecimiento de los niños tienen su toque de “atrocidad”, pero como todo en esta vida no? O acaso las cosas son color de rosa durante los “dulces treintas”? No lo creo…

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El papel de Olguita

Todavía me acuerdo la vez que llegaron a vivir a la casa. Todos emocionados por la llegada de los abuelos (los que siempre traían King Kong de manjar blanco en la maleta), esos que vivían en el norte y cada vez que venían de visita era una fiesta. Llegaron a la casa a vivir porque ya estar en provincia se hacía un poco difícil para dos señores mayores y con algunos achaques ya por la edad.

El depa que construimos en el tercer piso de la casa, era el nidito de amor. Digo nidito de amor porque realmente eso parecía. Cómo me gustaba subir a su casa, sentarme en sus muebles, gorrear galletas y de paso algunas llamadas por teléfono (era la época en que mi pasatiempo preferido era el telefonito). Era mi escape a la rutina, mi emergencia si es que necesitaba un sol (emergencia) o si simplemente quería subir a respirar ese olor a “casa de abuelos”.

Los chistes y las historias eran infinitas. El abuelo tenía ese mágico poder de hacernos reír en TODO momento que nunca he visto en otra persona. Desde sus frases chistosas y apodos precisos, hasta las muecas que nos ponía a veces. La abuela Olguita era diferente, siempre preocupada y directa también, era la que ponía el orden en la casa. Me acuerdo de la vez que se cayó y se fracturó la cadera, todos pensamos que sería muy difícil pero todo lo contrario. Demostró ser más dura que un roble, hasta ahora que ya tiene 97 años. Quién diría que años más tarde, ya sin el abuelo, ese lugar en el que vivieron juntos algunos años, sería mi primera casa. Mi depa de recién casada.

Antes de que los  bebes nacieran, Olguita vivía con nosotros. Fue como un entrenamiento, porque como se sabe, un abuelito es como un niño pequeño. Es increíble como la vida es un círculo cuando llega a la perfección (a dar la vuelta completa a la vida sin interrupciones), y todo vuelve a empezar. Necesita cuidados especiales, alguien que lo cuide todo el tiempo, que lo ayude a cubrir sus necesidades básicas. Incluso, las malas noches son parecidas. Así vivimos con ella hasta que llegaron los bebes. Los momentos lindos en que estaban juntos eran muchos. A veces hasta hacían siesta juntos. Ella se alegraba enormemente de verlos, pero también se asustaba. Cuando no los veía pensaba que alguien se los había llevado, y se desesperaba, se angustiaba cuando lloraban y eso no era sano para ella. Por eso pronto se mudó con mi tía. Estaba muy bien en su nueva casa y nosotros la visitamos seguido, vive solo a unas cuadras.

Ver cómo se ilumina su carita cuando ve a los bebes es lindo. Ellos le dan besos, le hacen juegos y hasta incluso quieren pasar por debajo de su silla de ruedas y jugar con su bastón. Son como tres niños divirtiéndose. Pero a veces, después de un rato, ella se apaga. Su mente viaja, a algún lugar que nadie sabe, pero debe ser lindo porque se queda en silencio y con cara de paz. ¿Será que sueña con lo que la espera un poco más allá? ¿Con las personas que la están esperando? No lo sé, pero me gustaría que algún día me lo cuente.

Lo lindo de esta historia es que Olguita cargó a 6 bisnietos y está viendo a uno que viene en camino, en la panza de mi cuñada. Ella es el roble hoy, es quien inspira y quien nos enseña que se puede seguir de pie después de todo, por más malo que sea.

Hoy esas fuerzas parecen haber llegado a la meta. Y es que pasar por todo lo que pasó Olguita en su vida, no debe ser nada fácil. El perder a tu esposo, y luego a un hijo, en realidad debe ser una pesadilla, tengas la edad que tengas. No es natural enterrar a tus hijos, no es entendible, no es lógico. Pero por fin vas a ir al encuentro de ellos abuelita, por fin todo lo que pediste se va a cumplir. Y ya arriba te encargarás de poner orden y también a chquear todo desde un asiento privilegiado. Aquí, tus hijos, nietos y bisnietos siempre nos acordaremos de ti, de tu fuerza, y de tu lección de vida.

Por ahora, solo nos queda acompañarte y darte la mano hasta que llegue el momento. Ese momento en que por fin serás feliz como muchas veces lo dijiste. Corre abuela, ahora que puedes hacerlo, hazlo.