Una historia múltiple, con moraleja

Cuando pienso que es realmente difícil criar a dos seres humanos que nacieron a la vez, piden lo mismo, lloran por lo mismo, se pelean por lo mismo, tienen iguales necesidades, y me siento agobiada y cansada al final de algunos días (los que parecen haber tenido nubes negras al menos), me acuerdo de la historia de David y Tracey y se me pasa.

Double trouble: Tracey and Davood Bageban from Gateshead pictured with their twin sons Diego, right, and Armani and twin daughters Elisa, left, and Dolcie. All the children share the same birthday

David y Tracey son padres, ellos tenían dos pares de gemelos, de 7 y 4 años. Comentan que su relación simplemente llegó a ser de peleas puras y discusiones sin sentido. Él trabajaba en un negocio propio al que le dedicaba casi 24 horas por los 7 días de la semana. Ella, dedicada a sus hijos al 100% solo sentía ganas de pelear con su esposo cuando llegaba a la casa y todos ya estaban dormidos. Se sentía sola y con una GRAN responsabilidad sobre sus hombros. Si bien, David traía el sustento a la casa, ella pedía algo de ayuda de vez en cuando.

Tracey cuenta que ya no se trataba de sobrevivir cada día o cada hora, sino que pensaba en cómo sobrevivir cada minuto. Entonces llegaba el pobre David cansado del trabajo y encontraba a Tracey al borde de la locura. La relación se deterioró gravemente.

Ya cuando las gemelas cumplieron 4 años y empezaron a ir los 4 hijos al colegio, ellos empezaron a respirar otros aires. Bromeaban incluso con tener una primera cita romántica en años. Ellos ya no querían más hijos, y estaban convencidos de ello porque simplemente de pensarlo les aterraba entrar nuevamente en ese espiral sin salida. Pero unas semanas más tarde Tracey tuvo que quitarse el DIU por una recomendación médica y se cuidaban con preservativos. Luego de 10 semanas, la pareja se enteró que esperaban su tercer par de gemelos.

David with his three sets of twins

El pánico se apoderó de ellos pero ninguno de los dos sabía que este nuevo par de hijos sería la salvación de su matrimonio. David decidió buscar un trabajo con horario regular y tener más tiempo para su familia. Él llegaba a casa para estar con los gemelos más grandes y ella pudiera lidiar con las molestias del embarazo y luego con los nuevos bebés. Ella afirma que algo cambió en él y que ese cambio fue lo que empujó a todo lo positivo que vino después.

Creo que cada vez que pienso en esta historia, me deja una enseñanza nueva pero siempre bajo la misma premisa: no se trata de ver la magnitud del reto que nos toca vivir, sino cómo nos enfrentamos a este reto por más gigante que sea.

Entonces, a trabajar en encontrar la mejor manera de superar nuestros retos, se ha dicho!

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2 comentarios en “Una historia múltiple, con moraleja

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