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Una historia múltiple, con moraleja

Cuando pienso que es realmente difícil criar a dos seres humanos que nacieron a la vez, piden lo mismo, lloran por lo mismo, se pelean por lo mismo, tienen iguales necesidades, y me siento agobiada y cansada al final de algunos días (los que parecen haber tenido nubes negras al menos), me acuerdo de la historia de David y Tracey y se me pasa.

Double trouble: Tracey and Davood Bageban from Gateshead pictured with their twin sons Diego, right, and Armani and twin daughters Elisa, left, and Dolcie. All the children share the same birthday

David y Tracey son padres, ellos tenían dos pares de gemelos, de 7 y 4 años. Comentan que su relación simplemente llegó a ser de peleas puras y discusiones sin sentido. Él trabajaba en un negocio propio al que le dedicaba casi 24 horas por los 7 días de la semana. Ella, dedicada a sus hijos al 100% solo sentía ganas de pelear con su esposo cuando llegaba a la casa y todos ya estaban dormidos. Se sentía sola y con una GRAN responsabilidad sobre sus hombros. Si bien, David traía el sustento a la casa, ella pedía algo de ayuda de vez en cuando.

Tracey cuenta que ya no se trataba de sobrevivir cada día o cada hora, sino que pensaba en cómo sobrevivir cada minuto. Entonces llegaba el pobre David cansado del trabajo y encontraba a Tracey al borde de la locura. La relación se deterioró gravemente.

Ya cuando las gemelas cumplieron 4 años y empezaron a ir los 4 hijos al colegio, ellos empezaron a respirar otros aires. Bromeaban incluso con tener una primera cita romántica en años. Ellos ya no querían más hijos, y estaban convencidos de ello porque simplemente de pensarlo les aterraba entrar nuevamente en ese espiral sin salida. Pero unas semanas más tarde Tracey tuvo que quitarse el DIU por una recomendación médica y se cuidaban con preservativos. Luego de 10 semanas, la pareja se enteró que esperaban su tercer par de gemelos.

David with his three sets of twins

El pánico se apoderó de ellos pero ninguno de los dos sabía que este nuevo par de hijos sería la salvación de su matrimonio. David decidió buscar un trabajo con horario regular y tener más tiempo para su familia. Él llegaba a casa para estar con los gemelos más grandes y ella pudiera lidiar con las molestias del embarazo y luego con los nuevos bebés. Ella afirma que algo cambió en él y que ese cambio fue lo que empujó a todo lo positivo que vino después.

Creo que cada vez que pienso en esta historia, me deja una enseñanza nueva pero siempre bajo la misma premisa: no se trata de ver la magnitud del reto que nos toca vivir, sino cómo nos enfrentamos a este reto por más gigante que sea.

Entonces, a trabajar en encontrar la mejor manera de superar nuestros retos, se ha dicho!

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Personajes de cuento

Recuerdo que en una conversación entre amigas salió ese término, se quedó grabado en mi memoria porque simplemente existen muchos y de todas las edades. ¿Alguna vez han escuchado sobre los “constantes inconformes”? Me gusta llamarlos así porque es una forma más sutil y “graciosa” de referirnos a ellos. Son personas que siempre tienen una pregunta escondida bajo la manga. Y justamente les digo así porque parecen nunca estar conformes con nada.

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Si estamos con pareja desde hace un tiempo ya, la pregunta clásica es: ¿… y cuándo te casas? Cuando ya nos casamos, la pregunta cambia a: ¿… y para cuando los hijos? Y cuando ya tenemos un hijo, viene el famoso: ¿… y para cuando el segundo?

Yo la verdad que estoy TAN acostumbrada a ese tipo de preguntas que ya hasta me da risa. Pues incluso cuando estaba embarazada las preguntas eran más o menos así: ¿… y ahí nomás te quedas? ¿… y has pensado en un tercero? ¿… cómo harás si quieres tener uno más?

Al inicio confieso que era un poco incómodo porque aún ni había dado a luz y ya todas esas preguntas me caían como petardos por donde sea que fuera. Además de las clásicas preguntas sobre cómo es que esperaba mellizos: si habían sido por tratamiento, si tenía familiares con mellizos o gemelos, si había intentado por mucho tiempo, y muchas cosas más. Pero esas clásicas preguntas son motivo de otro post, porque aquí el tema son los constantes inconformes.

El truco en ver a estos personajes de manera positiva (sin que se nos cruce un pensamiento fugaz de aniquilamiento extremo instantáneo) es verlo todo de manera chistosa. Podemos responder a cada una de las clásicas preguntas con cosas “graciosas” (por no decir cagonas) para que poco a poco estas personas se den cuenta que ya sus preguntas son en extremo a veces un tanto redundantes, aburridas, pesadas, inoportunas y más. Como por ejemplo, si preguntan por los hijos cuando te has casado ayer: “Pienso seguir de luna de miel hasta que se me acabe la plata, ahí ya te pido prestado para poder tener hijos pues! Es una gran idea!”. Y esto queda incluso mejor si las preguntas vienen de la misma persona reiteradas veces. Respuesta con clase!

Y algo que tenemos que tener súper en cuenta es que estas preguntas no son para nada “malas” ni para querer hacernos algún daño. A veces la gente es curiosa, o simplemente quiere hacer un tema de conversación y no sabe cómo empezar. Por eso, hay que ponernos siempre en el lugar del otro antes de juzgar. Pero si por casualidad nos agarran en #ModoHulk, perdieron. Por otro lado, las personas no conocemos por completo todo lo que pasan los demás, y qué tal si la persona a la que preguntamos cuándo tendrá hijos, ya está intentando hace tiempo y aún no lo logra. Puede pasar mucho en la vida de alguien, por eso lo mejor es ver todo de manera positiva y si no nos cuentan en qué andan en su vida, pues conformarnos con lo que nos cuentan. Y todos lindos y felices.

No nos adelantemos y pensemos que hay gente mala vibra que pregunta con alguna intención. No siempre es así. Todos tenemos el bichito chismoson, es verdad, así que a pensar bien antes de hablar y responder con clase para reírnos todos.

Así que bueno, y tú… ¿¿¿ya sabes si vas a tener más hijos???
😉

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La ansiedad en los niños de 3 años

Mis hijos ya no son bebés. Tienen ya 3 años y aunque me cueste aceptarlo, se están haciendo grandes. De hecho, necesitan de nuestra guía y apoyo para seguir caminando por un buen camino, pero ya se van dando cuenta que son seres independientes con gustos, preferencias, manías y miedos propios de un ser individual. Miedos, así como lo escribo, es en este momento de mayor consciencia en donde aparecen con fuerza los diferentes miedos, uno de ellos, y tal vez el más fuerte, la separación.

Desde que nacen, viven casi pegados a la mamá, saben que ella es su máxima protectora, y la necesitan para sobrevivir, es instinto puro. Cuando crecen, entienden que los padres a veces se deben alejar (trabajo, reuniones, compras, etc) y es aquí donde empieza la ansiedad y miedo por la separación. Es normal, y se conoce que afecta al 4% aproximadamente de la población infantil.

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Las causas que provocan la ansiedad de separación en el niño de 36 meses son diversas aunque normalmente este comportamiento se ha asociado con un estilo educativo sobreprotector. En estos casos, los padres suelen mantenerse muy atentos al niño y cortan su libertad, por lo que terminan generando una gran inseguridad. Como resultado, el pequeño se suele sentir indefenso e incapaz de hacer las cosas sin la ayuda de los padres, le atemoriza quedarse solo y experimenta una gran ansiedad cuando no tiene cerca la figura que le transmite confianza.

Es por esa razón que no debemos excedernos tanto en la parte sobre protectora. Hoy en día, la sobre protección se considera como “maltrato” y no porque se abuse del niño en forma física, sino porque se le priva al niño de cosas naturales que le toca vivir. Por ejemplo, si es que nunca los hemos llevado a la piscina por miedo a que les pase algo (lo que sea por más loco que suene, las mamás tenemos esa manía de inventarnos cosas en la cabeza) y un día les toca ir de paseo con amigos, todos ingresan al agua menos él/ella quien se queda mirando triste porque no sabe nadar y le da miedo. Es un ejemplo que me puso una psicóloga hace un tiempo. Pues soy una de esas mamás con miedos locos que a veces ni los cuenta porque la encerrarían en el Larco Herrera.

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Un niño con ansiedad a la separación de los padres se agita cuando estos se van, irrumpe en llanto, corre al lugar donde usualmente se encuentran sus padres y hasta incluso puede llegar a temblar. El cuidador a cargo muchas veces no puede calmarlo. Tenemos que entenderlos y ponernos en su lugar, pues a los 36 meses el pensamiento mágico está en increíble crecimiento y simplemente imaginan cosas relacionadas a la desaparición de los padres, y eso asusta. Por eso, en cuanto escuches algo que suena a invento, deben intervenir inmediatamente para que esas cosas no sigan creciendo en su creativa cabecita.

Sin ir muy lejos, hace unos días que me fui a una reunión, mi china “se inventó” que su papá la había gritado y la lanzó por la ventana para que la chancaran los carros. ¿Eso suena lógico? Para nada, entonces yo sabía que seguro él le habría llamado la atención por alguna travesura, y ella al buscarme y no encontrarme se puso a llorar y papá trató de calmarla, pero ella en su cabeza necesitaba mi protección porque sino, podrían pasar esas cosas (aunque sabemos que eso JAMÁS pasaría). el pobre #PapáLalo cuando le conté solo me dijo “cómo haría eso por favor!”.

Este temor no es exclusivo de esta edad, puede aparecer antes o incluso cuando son mucho más grandes. Lo bueno, es que a los 3 años ya nos entienden un poco mejor y podemos explicarles las cosas con mayor “facilidad”.

Aquí tenemos algunas estrategias para luchar con el problemilla de manera sencilla:

  • Explícale que será algo temporal:Cuéntale que regresarás lo más pronto posible a buscarlo. Explícale que tienes que salir y que aunque quieras mucho estar con él/ella no te puede acompañar esta vez.
  • Practica en casa: Si tienes mucho tiempo en la casa, prueba dejarlo jugando y tú anda a la cocina a preparar algo, al baño o al comedor a prender tu computadora (eso hago por ejemplo casi siempre).
  • Antes de irte asegúrate que haya comido y esté tranquilo: Cuando ellos están irritados no atan ni desatan por un tiempo. Entonces, si es que no han comido estarán más irritables aún y no probarán ni una cucharada. Planifica tu horario.
  • Cuando te separes, hazlo tranquila: si te muestras ansiosa es peor. Ellos lo detectan todo y si estás ansiosa y dudando si hacerlo o no, perdiste. Es importante hacerlo rápido y en “zaz”, bajas, cierras y te vas. Sin mirar atrás.
  • Encuentra estrategias para que esté contento antes de irte: Debes encontrar una motivación que le cause menos estrés para afrontar que te irás por unas horas. Un juego o tal vez el hecho de decirle que solo los campeones y valientes se quedan tranquilos cuando sus papás salen.

Así como hay estos tips básicos, cada una seguro tendrá trucos sencillos para estos momentos. Sería buenísimo compartirlos para otras mamis que pasan por estos problemas.

Felizmente, el nido ayuda mucho y contrariamente a lo que siempre pensé, cuando los dejo me dan un beso y me dicen: “chau mamá, vuelves más tarde por nosotros”, y se quedan felices jugando con los amigos. Eso me emociona mucho.

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La semana especial de mi chinita

El lunes empezó la semana especial de Naelle. Sé que muchas mamás me dicen que soy una afanosa en esos temas, y es la verdad, me encanta esmerarme para ellos aunque eso implique algunas noches de amanecidas. Todo vale a cambio de esa sonrisa mostrando todos los dientecitos y esos ojos chinitos llenos de felicidad. Además, qué mejor momento que éste! Más adelante ellos no querrán ni que vayamos a su salón a verlos en plena clase.

En algunos nidos solo hacen un día especial, pero en este caso es toda una semana, bueno 4 días porque el viernes no cuenta. No es que hayan actividades todos los días, pero sí cada día se centra en el niño titular de la semana. Es una oportunidad para que se sienta importante y parte principal de un grupo. Es lindo porque de esta manera se refuerza el autoestima y el sentido de pertenencia en el salón. Es esta la razón principal de esta actividad, además que ayuda a que el niño exprese emociones y sentimientos a los compañeros del salón que conocen un poco más de cada uno: a su familia, sus gustos y preferencias. Además, los incentiva a compartir con los demás.

El primer día llevamos una pancarta con fotos de la vida de Naelle. No deben ser muchas para no marear a los niños pero deben contener fotos desde pequeñitos hasta la actualidad. En mi caso, colocamos fotos con la familia completa, con mamá, papá y con el hermano, algunas fotos con amigos y con seres especiales como la abuelita. Como no quisimos hacerla tan sencilla buscamos algunas ideas viendo dibujos en internet de sus personajes favoritos. En esta oportunidad fue Paw Patrol, y para darle el toque femenino, lo hicimos con Skye (la perrita que usa uniforme morado y fucsia). Si están aún pequeñitos, se pueden hacer con otros motivos como estrellitas por ejemplo (así lo hicimos el año pasado). Quisimos imitar la casita de Skye y colocar algunos iconos de la patrulla: huellitas, huesos y el escudo característico de Paw Patrol. Ella, se despertó feliz el lunes y solo quería llegar al nido con su linda pancarta. Llegó diciendo a todos: “miren la carta que hice con mi mamá”. 

El martes mi china tenía que llevar su libro / cuento preferido. A ella le gustan mucho los libros de animales, pero lo más bonito de todo, es que ahora ella entiende los mensajes centrales de los cuentos, por eso llevó uno de un conejito que aprendió a decir por favor y gracias y se lo mostró a todos sus amigos.

El miércoles, debía llevar un juguete especial. Eligió el BiBot que tanto le gusta. Y lo bueno de esta actividad es que en el salón debe compartir con los demás y dejar que cada compañero pruebe su juguete y pase un tiempo con él. Al principio le costó, me comentó la Miss, pero luego, al ver la emoción de sus amigos con un juguete nuevo que no es de ellos ya le empieza a gustar la idea de compartir.

Hoy, fuimos juntas al nido para hacer una actividad especial con sus amigos. Confieso que la vengo planeando hace varios días, unas semanas tal vez, pero quedó linda de verdad. Primero lo que se debe hacer es buscar una idea que a ella le emocione, en este caso como los cachorros de Paw Patrol son perros superhéroes, quisimos hacer orejitas o huesitos, pero luego conversando con algunas amigas me dieron la idea de hacerles capas personalizadas. Y eso hice.

Me fui a Multitop (super dato) y encontré telas de todos los colores, que no se corren al cortarlas y que son delgaditas, su nombre es #Notex, y cuestan S/. 1.20 el metro. Muy económicas la verdad, y tienen colores lindos. Cogí un molde modelo y a cortar se dijo. Mi mamá me ayudó de hecho.

Luego cortamos las iniciales de cada niño de otro color y las pegamos en un círculo de otro color. Hicimos moldes de formas divertidas como corazones, nubes, estrellas, rayos de muchos colores y todo lo llevamos al nido en bolsas separadas para que los mismos niños decoren sus capas. 

Además hice como un backing, con una tela más oscura como si fuera la noche. Corté cartulinas y las pegué como edificios de colores y pinté las lunas de color negro. Corté un círculo blanco y lo pegué como una luna llena. Ese sería el fondo perfecto para una foto de los superhéroes con su capa.

Así, todos se fueron felices con sus capas a sus casas siendo superhéroes. Y yo, me sentí realmente contenta de ver a mi china, un poco engreída y lloroncita porque estuve con ella y luego me tuve que ir (igual mi chino), pero feliz porque celebramos su día e incluso, la miss directora antes de empezar el día (que les habla a todos los salones por altavoz) la saludó por su día y ella no podía más de la emoción porque su mamá la estaba escuchando.

Todo por ti mi china linda…

Y ahora… qué haremos para Marcel????

Así es, todo en mi vida es doble… hasta las chambas para el nido.

 

 

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El famoso “yo no sabo”

Desde hace unos días mi china está un poco emocional, de todo empieza a llorar y como que no quiere saber nada de gente nueva. Sin ir muy lejos, el fin de semana que salió con su papá a Vivanda a comprar algunas cosas para el desayuno del día siguiente, muy enfática ella le dijo: “papá, voy a tener que saludar a alguien? Porque no tengo ganas”. Desde chiquita, ya se va notando la marca, el sello, y esas cejas de cangrejo cuando algo le fastidia, no nacieron de la nada. Ese sello, tiene nombre y apellido de una persona con carácter fuerte: ¿de quién será?.

Esta semana, es su semana especial en el nido, y desde el lunes estamos felices de ir cada día al nido. El lunes llevamos su pancarta de “All about Naelle”, hoy tocó su libro preferido, mañana un juguete y el jueves es su actividad especial con mamá y papá en el nido. Ella y yo estamos emocionadas preparando todo para ese día, pero ayer algo no le gustó.

En la mesa del comedor, con todos los materiales para hacer las prácticas de lo que haremos el jueves, ella no tenía ganas de eso, las ganas de ir al parque y montar en su patineta eran más fuertes que ella y vino el berrinche. Es así como empezó toda nuestra aventura gramatical de “saber” lo que le molesta a mi china.

Como estaba tan desatada y no paraba de gritar y decir que no quería, que ella quería ir al parque y patalear y hasta chorrearse al suelo, me la llevé a su cuarto un poco molesta. Respiré y la senté en su sillita y yo me puse en el suelo frente a ella:
– Hija, no te estás portando bien.
– …silencio y puchero…
– Dime qué es lo que te ha molestado?
– …más puchero…
– Cuéntame para poder entenderte, no te estás portando bien.
– …lágrimas…
– Qué te molesta?
– YO NO SABO MAMÁ…

Luego de eso pensé bien qué responderle, y le dije que yo sabía que algo le había molestado y por eso se sentía frustrada pero que no tenía porqué reaccionar así, que la próxima vez lo piense bien antes de hacer ese berrinche. Se bajó de su banquito y me abrazó diciéndome que ya no lo haría más. Estoy segura que volveremos a tener esa conversación, pero con paciencia poco a poco estaremos mejor.

Y todo eso me llevó a preguntarme por qué los niños usan en algún momento de su vida el “yo no sabo”, y es muy interesante en realidad.

El niño cuando dice “Yo sabo”, ha descubierto una regla gramatical de los verbos terminados en “er” sabe que…

De correr “Yo corro”

De tener “Yo tengo”

De correr “Yo corro”

De saber “Yo sabo”, pero el español es un idioma que tiene verbos irregulares, esto el niño no lo sabe y ahí su error.

Si lo pensamos detenidamente, tiene total sentido, el verbo “er” tiene algunas variantes y los niños aún están empezando a conectar con fluidez y con mayor rapidez y entonces para eso estamos nosotros, para ayudarlos a entender que algunas cosas no se dicen como parecen. Pero dentro de todo el error, es tierno escucharlos decir eso o no?

De aquí sacamos dos lecciones: ayudar a nuestros hijos a entender sus sentimientos cuando algo les molesta o los frustra; y ayudarlos a que cada vez irán hablando de una manera correcta usando verbos y adjetivos adecuados.

Después de todo, yo sí sabo de estas cosas gramaticales, así que será una gran melliaventura para nosotros.

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Algo de catarsis

Como comenté en algunos post’s pasados, mayo fue un mes difícil. Ahora estoy un poco más tranquila y en junio empezaron a suceder cosas lindas como por ejemplo la llegada de mi sobrino, el hijo de mi hermano que acaba de nacer hace solo 3 días y nos llena de emoción y felicidad. Pero de pronto vuelvo a la realidad y es inevitable no sentir esa “preocupación” que me acompaña a diario a pesar que siempre la quiera apartar.

En ese mes del hablo, me quedé sin trabajo. Un fuerte reducción de personal, baja producción y casi nulo movimiento en el mercado, llevaron a que los “altísimos funcionarios” (por favor énfasis en las comillas) de la empresa en la que trabajaba, tomaran la decisión de hacer a un lado a gente que realmente reflotó la empresa hace unos años. No me refiero a mí, sino a otras personas que fueron mis mentores en muchos sentidos profesionales. En fin, y como todo cae en cadena, con ellos salimos más de 15 personas en una sola semana. Pero los tragos amargos hay que pasarlos rápido aunque dejen es sabor en la boca por algún tiempo. Y ahora aquí estoy, tratando de verle el lado positivo a todo: ESTAR MÁS TIEMPO CON MIS HIJOS.

Increíblemente, fue todo lo contrario a lo que pensé, entre llevadas al nido, mis cosas en la mañana, recogidas, llevadas a las terapias y más, se me pasa el día en un abrir y cerrar de ojos. Tengo la agenda más llena que nunca y con los mejores planes de la vida. Obvio, con espacios para buscar trabajo y tratar de recolocarme, pero no será fácil y eso lo tengo claro. Las cosas no están como esperaba que estén y eso me lleva otra vez a pensar que cuando uno necesita un trabajo no hay, y cuando se tiene uno y se está feliz en él, aparecen oportunidades. Es la clásica. Esperemos que nos pase algo parecido en esta oportunidad cuando encuentre al menos un “mientras tanto”.

La verdad es que ahora me despierto feliz de atender a mis hijos desde que abren los ojos. Es lindo verlos despertar cada mañana y ya no solo los fines de semana. Sí que cansa, pero es un trabajo gratificante, un trabajo para ellos y por ellos. Y por más que me haya pasado la mayor parte de su vida en un oficina durante el día, estoy segura que ellos están disfrutando este tiempo tanto como yo. Y juro, que si antes no me alcanzaba el tiempo, ahora curiosamente, me alcanza menos. Mi agenda es un espanto, no hay ni un hueco libre y todos los días siguen saliendo cosas.

Bueno, mientras sean cosas positiva, bienvenido sea!!!

…y ese fue mi post de hoy… algo diferente a los demás, pero siempre con un mensaje de fondo. Aprovecha el tiempo que tienes con tus hijos, cada minuto vale la pena a pesar de los jalones de pelo, de las pataletas, de los berrinches en el parque, las lágrimas que tú misma puedes secar, los almuerzos que preparar y dar en la boca si quieres, las siestas, las tardes de travesuras, todo. Todo vale la pena por ellos.

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, sentada y niño(a)

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El calendario de las sorpresas

Soy de esas mamás que siempre quiere llegar a casa aunque sea con un chupete en la cartera para sus hijos. Digo chupete porque a veces imprimo papeles con dibujos que les encanta para pintar, otra veces les hago una mariposa de papel y algunas otras, les doy algún muñequito chiquito que vi de casualidad en algún lugar al que fui durante el día.

Eso no es bueno, porque ellos se acostumbran a siempre recibir algo de mamá o papá cuando llegan del trabajo. Se acostumbran y empiezan con el “y mi sorpresa?” y ya cuando pasan a los llantos pidiendo a grito una sorpresa, esta situación se vuelve insostenible.

Es una etapa difícil por la que estoy pasando con mi china. Cada vez que llego a la casa me recibe feliz y me abraza para luego mirarme y decirme con una gran sonrisa “qué sorpresa me has traído hoy mamá?”, a lo que con gran pena, porque no me gusta desilusionar a mis hijos sea de la manera que sea, le respondí: hoy no hay sorpresa Naelle, la sorpresa es que yo llegué del trabajo y ahora podremos jugar. Lo que vino después fue una lucha por que dejara de renegar y de llorar buscando dentro de mi cartera de manera frustrada la sorpresa que no existía. 

Tenía que encontrar una solución a eso para que pueda aprender a que no todos los días llegaría del trabajo con una sorpresa, hasta que hablando con una amiga me dio una super idea: haríamos el calendario de sorpresas.

Un día llegaría con una flor, recogida de la calle, y se la daría siempre y cuando se haya portado bien en el día. Otra vez, compraría una plancha de stickers y al llegar a la casa le preguntaría si ha sido buena en el nido, si ha comido bien su almuerzo, y si no se ha portado mal en todo el día, de ser así, le pondría un sticker en la frente. Al día siguiente, podríamos ir al parque a pasear a Bruno. Esas serían sus nuevas sorpresas que dentro de todo, estoy segura que le encantarán.

Pero antes, siempre debo asegurarme de hablarle como un adulto pero con lenguaje sencillo. Le explicaré una y otra vez que no todos los días pueden venir con sorpresa. Que eso se da solo si es que los niños se portan bien y hacen todo lo que sus papis les indiquen. Ahora que empezaron el nido, será más fácil relacionarlo con eso: con acostarse temprano, por hacerle caso a la profesora, etc.

Cada día debe ser un reto cumplido para ellos y las sorpresas irán desde una salida al parque, hasta un sticker en la frente o un globo bonito. Siempre enseñando que no todo en esta vida es juguete, juguete y más juguetes.

Para los más grandes, hay muchas ideas de recompensas por buen comportamiento. Se pueden hacer juegos de mesa, un talonario por bonos de buena conducta, cartillas de colores, ufff muchas cosas lindas. Ya hablaremos más adelante de todo eso.

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