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Lo que siempre escucha una mamá mellicera

Hace mucho escribí un post acerca de las frases más comunes que se le dicen a una mamá de mellizos. Y es que la verdad, cada vez es más común conocer a alguien que tiene mellizos o que tiene un familiar con esta doble bendición ♥ De hecho las preguntas van cambiando conforme los mellizos van creciendo, al principio puede que hayan resultado un poco incómodas porque al inicio, con las hormonas revueltas y los nervios de mamá primeriza a flor de piel, todo juega en contra, y escuchar preguntas como ¿y cómo así mellizos? duele un poco. Después, aprendes a bañarte en aceite, que todo resbale y contestar de la manera más relax y educada posible. Pues NADIE en el mundo hace ese tipo de preguntas solo por poner incómodo al otro, sino por simple curiosidad o incluso, porque quieren consejos.

Bueno, y a los 5 años de ser mamá mellicera puedo mencionar claramente algunas de las frases más comunes que conforman el top 5 de mi larga lista. Aquí van:

  1. ¿Tienes familia con mellizos?: Esta pregunta puede tener variaciones. Desde un “cómo así tuviste mellizos?” hasta un directo “y fueron naturales o por tratamiento?”. De hecho como mencioné antes, esto al inicio me costaba un poco porque no es tan sencillo explicar cuando una mamá que por fin lo logra estuvo en una lucha (sea larga o corta, con uno o mil intentos) por quedar embarazada. Pero con el tiempo lo aceptas y estás más que agradecida con la vida por darte esa suerte. Y lo compartes, para que de esta manera le des tranquilidad a más personas que tal vez están en tu misma situación. Por eso, cada vez que me lo preguntan ahora, ahondo en el tema si es que la otra persona me lo permite. Más de una vez he dado recomendaciones, hemos continuado con las conversaciones hasta incluso enterarme del futuro nacimiento de uno o más bebes. Eso me llena de felicidad máxima.
  2. Pero mejor! Dos de golpe: LA clásica de clásicas es esta. Siempre comentan que es “mejor” tener dos hijos de golpe. Pero, sigo sin entender a qué se refieren con MEJOR. Si es porque piensan que es más fácil o tal vez por algo que mencionaré en la #3, no creo que sea más fácil. Pues todo, tener uno, dos, tres o más hijos es complicado sobre todo si eres mamá por primera vez. También debe ser complicado el tener dos de distintas edades, son necesidades distintas en los mismos momentos. Pero cada cosa tiene su grado de complejidad. Ahora, si el MEJOR viene por el hecho de tener un solo “parto” y una sola recuperación, puede ser que sea cierto. Pero la panza es el doble de grande  también.
  3. Lo bueno es que es un solo gasto: Aquí sí que se equivocan tantito. Pues a menos que tengas LA chamba y LA liquidez y LOS ahorros, podrías estar tranquilo. Todo cuando son dos hijos desde el día 0, desde la panza, cuesta el doble. No es que sea 2×1, todo es dos veces el mismo precio y la verdad es que a veces eso a mí en lo particular, me preocupa hasta el punto de no poder dormir y proyectarme hasta “cómo haré para pagar dos universidades si en colegio la estoy sufriendo”. Lo mismo con los cumpleaños, en el cole estando en dos salones distintos de 18 niños cada uno son 36 cumples al año, por ende 36 regalos, jajaja una locura. Y si decidimos hacerles un cumple bonito, son más invitados también. Aunque suene grinch, es la verdad… pero en el fondo, me da un poco de risa como suena.
  4. Siempre quise tener mellizos: Me llena de alegría escuchar esta típica frase que me han dicho muchas veces, pero a veces siento que la dicen sin saber lo que significa realmente tener mellizos. Es lindo, es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero no es nada fácil. En mi caso, que los tengo, también podría decir que me muero por saber lo que es tener un solo bebe, darle todo tu tiempo solo a uno y tener ese espacio especial de conexión especial al momento de dar la teta y hasta incluso cambiar un pañal. Pero me tocaron dos y esas cosillas no eran tan “disfrutables” porque todo era a la vez. Pero no me quejo, amo tener dos y haber aprendido tanto en el camino.
  5. Eres una super mamá, cómo haces con dos!: Si bien lo de “Super Mamá” va por el lado de que la gente no entiende cómo hago para tener tanta energía, para multiplicarme por mil y estar en todas partes, creo que todas tenemos algo de super mamás. Tengamos uno, dos o más hijos, todas hemos dado vida, y eso ya es un SUPER PODER. Me falta mucho para ser una super mamá, como la que quiero ser, pues tengo un largo camino por recorrer, pero trato siempre de ser la mejor versión para ellos. Son ellos los que me enseñan a serlo, son mis mejores maestros y yo solo puedo darles las gracias eternas por haberme elegido como su mamá.

Algo más que siempre me repiten es que tengo mucha suerte, su sí, cuando lo escucho no puedo más que sentirme orgullos y hasta me dan ganas de llorar (soy llorona además de todo) porque es cierto, soy la más suertuda del mundo por tener a par en mi vida. No hay día que no agradezca por esto.

Tengo una lista larga como ya lo mencioné, están las frases de los comparadores, que preguntan quién hizo qué primero o quién es de alguna manera y el otro no; están los especialistas en control de natalidad, que mencionan si es que me animaré por un tercero por ejemplo, eso es casi como cuando aún no tienes hijos y te preguntan que ya para cuándo (y el hijo pa’ cuando?); los sexistas, que te aplauden y te revientan “cuetes” por haber tenido hombre y mujer y se la pasan preguntando que cómo lo logré (aquí me paso de vueltas un poco porque creo que quieren que les explique si fueron in vitro o cómo…) y la verdad es que todo en mi caso fue porque el destino lo quiso así.

Soy una mamá suertuda, sí. Tengo a dos terremotos que alegran mis días y son los protagonistas de estas historias. Nuestras historias….

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Cuando sueño contigo

Ayer soné contigo. Hace mucho que no lo hacía y todavía me acuerdo la primera vez que soñé que te habías ido de viaje mucho tiempo, por cosas de trabajo y que por alguna extraña razón tenías que hacer como de “encubierto” para que nadie te reconociera. La sensación de vacío al despertar fue TAN dura que entendí porqué tal vez me demoré tanto en soñar contigo.

Esta vez no fue muy distinto que digamos. Soñé que nos íbamos a encontrar para almorzar. Yo estaba nerviosa porque ibas a conocer a los mellis por primera vez. Cuando nos encontramos fue todo perfecto, me abrazaste y me hiciste la mayor cantidad posible de comentarios en un minuto. Corriste con mis chinos y los abrazaste. Me dijiste que Naelle era una copia mía, la cara, la sonrisa, esos ojos que hablan por sí solos, y que Marcel también se parecía un poco, pero ella, ella lo hacía retroceder el tiempo y verme a mí. No pudimos hablar mucho, pues en solo unos minutos me dijiste que te estaban esperando, y me abrazaste fuerte pidiéndome una vez más perdón. Yo, como las veces anteriores, me molesté mucho, pero más que molestia era tristeza, una tristeza difícil de explicar, pero esa que te llega hasta los huesos y te hace querer no despertarte nunca, por miedo a lo que vas a sentir, porque en solo unos segundos todo lo lindo que sentías se convirtió en pesadilla, ese preciso momento en el que te das cuenta que habías estado soñando, que no podría ser verdad algo tan perfecto. Y pasó…. abrí los ojos y comprobé que todo había sido un sueño.

Me sequé las lágrimas y me paré para empezar mi día…

Es difícil soñar contigo papi. Una parte de mí, muy pero muy en el fondo, todavía no acepta que ya no estás aquí.

*Después de contar lo que soñé, una de mis hermanas de la vida (esas que siempre se alegran contigo cuando estás alegre, lloran contigo cuando estás triste, y te putean como a hija cuando lo necesitas) me dijo que no debo molestarme ni ponerme triste si soñaba con él. Cuando sueñas con alguien que ya no está es un momento lindo que tienes que aprovechar porque realmente está contigo. Además, me dijo que si le ves la cara es que realmente es él y que generalmente cuando eso pasa lo ves en su mejor versión. Y efectivamente, lo vi joven, tranquilo y feliz… Gracias por ese consejo guey, te quiero….