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Pancita mala, días complicados

A veces los fines de semana no salen como uno los planea. Lo mismo pasa cuando hay feriados largos que pueden ser aprovechados para viajar o salir fuera de la ciudad a respirar otros aires. Nos pasó la semana pasada que celebramos Semana Santa. Pensamos ir a la playa, pero no pudimos hacerlo porque unos días antes Naelle empezó un proceso viral en el estómago que se también hacía que su naricita se cargue bastante. Lo peor fueron las escaldaduras por las veces que hacía caquita, porque por más que la cambiaba al instante, se irritaba. Me partía el alma cambiarla y verla llorar mientras la curaba. Felizmente, los menjunjes que le pongo hacen efecto y salió rápido del tema.

Pero, como tengo dos cachorros, ambos se pasan los bichos aún así los tenga en cuarentena. Fue así como Marcel cayó más o menos el viernes, pero lo de él fue un poco distinto. Hacía más veces que Naelle, pero no tan líquida. Era más bien una consistencia un poco espumosa, cosa que me hizo entrar en pánico porque volví unos meses atrás cuando pasamos por el proceso de la “APLV” (alergia a la proteína de leche de vaca) de la cuál ya hemos hablado en anteriores oportunidades y es mi trauma hiper supremo porque sufrí la vida con eso y mi Marcel chiquitin.

Así que, a pesar que el doctor ya me había dicho que era lo mismo que tenía Naelle, a parte de hacer lo que me recomendó para ella, tomé algunas medidas “extras” que les pongo aquí para cualquier emergencia diarreística que tengan en casa:

  • Dales toda el agua que sea necesaria.
  • Prepara panetela de arroz y úsala hasta para hacer su leche.
  • Si tienes suerte y le gusta el Frutiflex te ganaste. Ofrécele de a pocos.
  • Existen soluciones salinas como: Coleflux o Tiorfan disuelta en agua (una onza y media).
  • Estate pendiente siempre de su temperatura.
  • Si las deposiciones son abundantes, conserva un pañal y llévalo a analizar.
  • Pide en el laboratorios un coprocultivo y un análisis de reacción inflamatoria en heces (te juro que te quedarás más tranquila si lo haces, además te adelantas a lo que te puede pedir el médico).
  • Mantener la dieta común, basada en alimentos que no tengan fibras ni verduras verdes. Si le vas a dar fruta que sea solo cocida.
  • Sólo en infecciones severas ocasionadas por bacterias se recurrirá al uso de antibióticos, y siempre bajo prescripción del pediatra.
  • En caso de que el niño tenga parásitos intestinales o amebas se recurrirá al uso de medicamentos específicos (antihelminticos y antiamebianos, respectivamente).

Creo que cuando recibí el resultado de los análisis, en los que no salía nada malo, me quedé más tranquila, y al día siguiente empezó a hacer deposiciones menos frecuentes y ya no tan espumosas. Todo estaba bien y eso era lo principal, todos tranquilos y felices.

Es que las diarreas y fiebres son las que más detesto. Porque no sabes de qué son, o qué las ocasiona, además que pueden ser peligrosas si no las controlas y tratas a tiempo obviamente. Y bueno, la parte cómica de toda esta novela es que nunca en la vida pensé hablar tanto de “cacas”. Las preguntas clásicas (sobre todo cuando eres una mamá que está lejos y no puede ver los pañales) que siempre te acompañarán son cosas como: cómo era la caca? de qué color? muy aguada? tenía forma? había moco? no había nada parecido a sangre no? olía demasiado fuerte?… y siempre cerrarás la conversación con un: avísame si vuelve hacer. Y ya la rematas con un: si puedes me mandas una foto.

El colmo de los colmos, pero soy así pues. Y qué!

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Hijo preferido

Creo que una de las cosas que nadie cuenta cuando se convierte en papá o mamá, es el amor infinito que se le tiene a los hijos. Es algo tácito, sobre entendido, y tal vez no hace falta decirlo porque es algo un tanto lógico. Pero lo que realmente sucede en el corazón cuando nace un hijo, no se puede describir con palabras.

Sin título

Pienso que tener un hijo es como el ejemplo supremo que el amor existe. Está bien que ames a tu pareja, a tus papás y a tu familia, pero el amor hacia una persona que salió de ti, es algo máximo. Si pienso en los primeros días como mamá, era tan grande lo que sentía que me daba terror. Era posible sentir algo así? Algo tan grande? Pues sí, y poco a poco ese temor muta y madura y se vuelve más comprensible. Y se imaginan eso multiplicado por dos???

Cuando se tienen dos o más hijos hay que saber cómo repartir ese amor entre todos los hijos. Porque como siempre, y en todo lo que hagamos, existen las diferencias. Y depende de uno hacer que estas diferencias no sean notorias y tratar en la medida de lo posible que no existan.

Más de una vez me han preguntado cuál es mi preferido. Es una pregunta que en realidad me hace un poco de gracias porque no es que exista un preferido, una mamá ama a sus hijos por igual, pero siempre, siempre y en todos los casos, hay un hijo que necesita más de su mamá. Uno es el más engreído, demandante, llorón, o cualquier adjetivo parecido. Sin duda, es un reto y prueba muy grande para la mamá (en quien nadie piensa) porque involucra sentimientos, tiempo invertido, frustraciones por no poder partirse en dos por igual, y muchas cosas más.

Creo que “no existe” un padre que no tenga hijo preferido. Porque en un momento determinado uno de los hijos es el preferido. No en el sentido de darle todo y a los otros nada, sino que en el momento que uno más necesite de mamá o papá, en ese momento será el preferido. Siempre para todos por igual aunque sea difícil.

En mi caso es una lucha CONSTANTE cuando llego a la casa y debo saludarlos. Los dos se miran y se lanzan a la carrera para ver quién llega primero a abrazarme y colgarse de mi cuello. Desde esa posición cada uno se dedica a mirar al otro y empujarlo si se da el caso para que no se acerque a mí. Eso duele, y mucho. Porque no es que yo tenga que decidir a cuál de los dos abrazar primero, sino que debo abrazarlos a la vez. O sino, algo que he empezado a hacer desde hace poco, es llegar y subir en silencio y saludar al primero que me vea, en silencio absoluto, llenarlo de besos y llevarlo un poco más lejos para “conversar” por unos segundos, y luego voy por el otro. Solo así cada uno puede sentir que les entrego lo mismo a los dos por igual. Pero realmente agota un poco porque la frustración es grande. No quiero que lloren cuando estoy con el otro, quisiera que respeten su momento con los dos y lo puedan valorar. Aún son muy chiquitos, lo sé, pero me parte el alma cuando no puedo demostrar por igual lo que siento por los dos. Si tan solo tuviera un par de brazos adicionales… pero es imposible.

Creo que sí, que existe un hijo preferido pero todo es como lo leí hace un tiempo. Lo busqué para compartirlo aquí, y por eso lo escribo una vez más:

EL HIJO PREFERIDO

Cierta vez preguntaron a una madre cuál era su hijo preferido, aquel que ella más amaba. Ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: “Nada es más voluble que un corazón de madre, y, como madre, le respondo: el hijo dilecto, aquel a quien me dedico en cuerpo y alma”:

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.

El que partió, hasta que vuelva.

El que está cansado, hasta que descanse.

El que está con hambre, hasta que se alimente.

El que está con sed, hasta que beba.

El que está estudiando, hasta que aprenda.

El que está desnudo, hasta que se vista.

El que no trabaja, hasta que se emplée.

El que se enamora, hasta que se case.

El que se casa, hasta que conviva.

El que es padre, hasta que los críe.

El que prometió, hasta que cumpla.

El que debe, hasta que pague.

El que llora, hasta que calle.

Y ya con el semblante bien distante de aquella sonrisa, completó:

El que ya me dejó… hasta que lo reencuentre…
Una madre siempre ve en su hijo la esperanza dormida que un día despertará, su fe siempre la sostiene. Madre es madre, aunque el hijo se olvide de ella.

Y así, es como entendí que no tiene nada de malo cuando uno entrega TODO por un hijo en determinado momento. Porque así es la vida, cuando estas con uno de ellos, el tiempo, el cuerpo y el corazón son para ese uno. Y en cuanto cambias y estás con el otro, el tiempo, el cuerpo y el corazón son para ese otro. Todos tienen su momento, su espacio, su turno. Su pedazo de corazón ganado para toda la vida.

No hay hijo preferido, solo el que más necesita de su mamá en un determinado momento.

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Terrores nocturnos: noches en vela

Después de investigar en internet y preguntarle también al pediatra, estamos casi seguros que Marcelin sufre de los llamados “terrores nocturnos”. Es por eso que algunas noches, cuando todo indica que será una buena noche, empieza de pronto la pataleta, berrinche o posesión satánica que hasta llegué a creer. Y es que empieza a gritar, patalear, renegar, llorar y muchas cosas más por un rato hasta que luego se calma. Era raro, y era casi imposible que fueran simples berrinches, porque él estaba dormido. todo el tiempo.

Así fue que empecé a investigar primero sobre las pataletas, que lo normal es que empiecen a los dos años aproximadamente, pero en el caso de mi chino empezaron un poquito antes. Tal vez porque con su hermana no hay mucha tolerancia y por cualquier cosa explota. Ya estamos trabajando en ello, pero lo de las noches, es otra cosa. Empieza renegando un poquito, y cuando nos acercamos estalla: empieza a gritar, a veces con ojos cerrados y otras abiertos, pero no se calma con nada. Lo que hacíamos nosotros era cargarlo y empezar a hablarle tratando de que se distraiga con algo. Esa no es la mejor forma de ayudarlo según entiendo ahora. Pero en ese momento me asusté, lo confieso. Pensé que algo pasaba y yo me ponía más nerviosa y los dos llorábamos y no sabía ni como ayudarlo. Típica mamá primeriza y asustadiza. Su papá venía y se lo llevaba a otro lado y poco a poco iba pasando. Lo peor era que nos agarraba a todos con sueño por eso no atinábamos bien a qué hacer, solo sacar corriendo a Naelle del cuarto de al lado y llevarla un poco más lejos porque si se despierta ella a la vez: CAOS TOTAL.

Hasta que le conté al doctor, y me dijo que esas no eran pataletas, sino, terrores nocturnos:
Durante una noche típica, el sueño pasa por una serie de fases. Cada una de ellas se asocia a una actividad cerebral particular, y la fase de movimientos oculares rápidos (MOR o REM en inglés) es cuando tienen lugar la mayoría de sueños. Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM. A diferencia de las pesadillas (que ocurren durante el sueño REM), un terror nocturno no es un sueño desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.

Los terrores nocturnos suelen ocurrir de dos a tres horas después de que el niño concilie el sueño, cuando tiene lugar la transición desde la fase de sueño más profunda no REM a la más superficial de sueño REM, la etapa en que se producen los sueños. Por lo general, esta transición sucede con suavidad. Pero en ocasiones el niño se agita y se asusta —y esa reacción de miedo es el terror nocturno.

Durante un terror nocturno, un niño puede incorporarse y sentarse en la cama súbitamente y ponerse a chillar o gritar como si estuviera sumamente angustiado. La respiración y el ritmo cardíaco se le pueden acelerar, puede empezar a sudar, a agitarse y a comportarse como si estuviera sumamente alterado y asustado. Al cabo de unos minutos o algo más, el niño se calma y se vuelve a dormir plácidamente.

A diferencia de las pesadillas, que se suelen recordar, al día siguiente los niños no tienen ningún recuerdo del terror nocturno porque estaban dormidos mientras ocurrió —y no tienen imágenes mentales que evocar.

Se dice que los terrores nocturnos se deben a una hiperactivación del sistema nervioso central (SNC) durante el sueño. Esto puede ocurrir porque el SNC (que regula la actividad cerebral durante el sueño y la vigilia) todavía está madurando. Algunos niños heredan una tendencia a esta hiperactivación; aproximadamente el 80% de los niños que tienen terrores nocturnos tienen un pariente que también los experimentó o bien que sufrió de sonambulismo (un tipo similar de trastorno del sueño) durante la infancia.

Pueden aparecer en niños que:

  • estaban muy cansados, enfermos, estresados o fatigados
  • estaban tomando un medicamento nuevo
  • dormían en un entorno nuevo o lejos de su casa.

Los terrores nocturnos son relativamente poco frecuentes —solamente afectan a entre el 3 y el 6% de los niños, mientras que prácticamente todos los niños tienen alguna pesadilla de vez en cuando. Los terrores nocturnos se suelen dar en niños de entre cuatro y doce años, pero se han descrito en niños de solo 18 meses. Parecen ser un poco más frecuentes en los niños que en las niñas.

Un niño puede tener un episodio de terror nocturno aislado o varios antes de que este tipo de episodios desparezcan por completo. La mayoría de las veces los terrores nocturnos desaparecen solos conforme va madurando el sistema nervioso.

Muchas veces los padres no sabemos cómo reaccionar ante uno de estos episodios en nuestros hijos porque por más que intentamos no logramos consolarlos. Estos terrores nocturnos no tienen tratamiento, pero podemos contribuir a que no sucedan, o al menos con menor frecuencia de la siguiente manera:

  • Reduzca el estrés a que está sometido su hijo.
  • Establezca y mantenga una rutina para antes de acostar a su hijo que sea simple y relajante.
  • Asegúrese de que su hijo descansa lo suficiente.
  • No permita que su hijo se canse demasiado estando levantado hasta tarde.

Creo que es una etapa por la cual algunos niños pasan, y la diferencia entre este tipo de terrores y una pesadilla común es que al día siguiente el señor se despierta feliz y contento como si nada hubiese pasado.

Veamos cómo nos va en estas siguientes noches, tengo fe en que el tiempo nos ayudará y cada vez serán menos noches malas y más noches de dulces sueños.

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Nutri loncheras

Mis chukis ya están yendo al nido y yo sigo sin poder creerlo. Todos los días al llegar a la casa veo sus “agendas” y leo con mucha emoción los apuntes de la Miss. “Hoy Naelle nos regaló muchas sonrisas”, “hoy Marcel estuvo muy entusiasmado en la clase y ya va perdiendo el interés en solo salir a jugar a la hora de recreo”. Lo veo una y otra vez y sigo pensando en qué momento crecieron tanto si hace solo unos meses eran dos pedacitos humanos que solo querían dormir (porque ni tomar leche querían al inicio). Ahora ya cogen sus mochilas y se van al nido. Ellos empiezan a ser más independientes y yo me siento un poco más mamá con síndrome del nido vacío.

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Lo bueno de todo es que las rabietas de Marcel están disminuyendo. O no tanto como disminuyendo, sino bajando de intensidad. Ahora ya lo podemos calmar más rápido y creo que está gastando más energías por la mañana en el nido. Es todo un mundo nuevo que estoy segura los ayudará a seguir madurando cada vez más. Es la ley de la vida le duela a quien le duela (principal llorona: yo).

El día empieza a las 7:15 am aproximadamente que abren los ojos. Un día antes yo ya me encargué de hacerles sus mochilas con mudas de ropa, pañales, crema, bloqueador, y sus tomatodo para llenar de aguita. Me voy al trabajo antes de que despierten y dejo sus uniformes ya listos para cuando tengan que cambiarse. Llegan al nido y empieza la diversión, luego llega la hora de la lonchera y entra en juego el lado creativo de la mamá que tiene que preparar menús para todos los días que sean sanos, ricos y nada aburridos para que llame la atención comer.

Algunos tips y datos para tener en cuenta:

Que debe tener una lonchera?
Cuando hablamos de loncheras saludables, debe contener 3 tipos de alimentos: energéticos, formadores o constructores y reguladores o protectores. Energéticos, como su nombre lo dice, brindan energía para realizar todas las actividades del día, (pan, galletas, cereales, etc). Formadores, son alimentos proteicos de origen animal forman el organismo y ayudan al crecimiento, (queso, huevo, pollo, leche, etc). Reguladores, aportan vitaminas, minerales y fibras como las frutas y jugos de fruta (naranja, papaya, manzana, etc).

Que debes tener siempre en casa para preparar loncheras?

  • Galletas sin relleno (si son integrales mucho mejor, pueden ser de avena o de algún grano nutritivo), barritas energéticas o alguna otra fuente de fibra baja en grasa.
  • Quesos bajos en grasa, embutidos (pueden ser pavo que son más saludables), atún enlatado, pechuga de pollo sancochada deshilachada.
  • Panes (de preferencia integrales o bajo en grasas), pitas, tortillas de maíz, muffins caseros.
  • Frutas y vegetales frescos.
  • Grasas sanas: mantequilla de maní, mayonesa light.
  • Refrescos bajos en azúcar, bebidas sin calorías y bebidas a base de leche descremada.

Que evitar en las loncheras?

  • No incluyas alimentos muy salados ni muy dulces.
  • Bebidas artificiales o sintéticas como gaseosas o jugos con colorantes.
  • Embutidos del tipo hot dog , chorizos o salchichas que contienen mucha grasa.
  • Dulces o chatarra como caramelos, mashmellows, papitas etc.
  • Leche porque podría descomponerse (a menos que sea un envase individual).
  • Mayonesa o alguna salsa porque podría descomponerse (mejores son los sachets de ser necesario).

Consejos:

  • Lávate bien las manos antes de preparar cualquier alimento.
  • Respeta los gustos y preferencias de sus pequeños.
  • Involúcralos en la planificación de las loncheras como algo divertido.
  • Enséñale a tu niño que alimentos son sanos y que otros no lo son y explícale el porqué.
  • Muéstrale variedad para que escoja lo que más les gusta.
  • Incluye siempre una bebida para evitar la deshidratación.
  • Ten siempre presente el factor climático y los recipientes para la preservación de los alimentos.
  • Cuida mucho la presentación de los alimentos, puedes mezclar colores para generar mayor interés.

Ejemplos de loncheras:
Ejemplos de Loncheras:

Lonchera #1
– Sandwich pequeño de pollo o atún con lechuga y tomate (de preferencia en pan integral)
– Una manzana cortadita
– Limonada

Lonchera #2
– Triple pequeño de huevo, queso, lechuga y tomate (de preferencia en pan integral)
– Una mandarina
– Refresco de maracuyá

Lonchera #3
– Un paquete de galletas de soda o avena
– 1 huevo duro
– 1 Mandarina
– Agua de manzana

Lonchera #4
– Tajada mediana de queque con frutas secas (elaborado en casa)
– Mandarina
– Refresco de fruta

Lonchera #5
– 1 barra de cereal baja en calorías
– 1 plátano pequeño
– Yogurt de frutas bajo en grasa
– Agua

No olvides que una lonchera es un complemento a las comidas principales que son el desayuno y el almuerzo, por ello no deben exceder de 300 calorías.

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Detrás de un gran día

Esta será una semana un poco dura. Primera semana de nido, semana de adaptación, de reglas claras y de siestas por las tardes en lugar de las mañanas. Me toca respirar hondo y tratar de pensar positivo. Imaginar que a la salida irán felices a la casa a almorzar y caerán rendidos de tanto jugar.

Me cuesta mucho no poder estar con ellos en estos días. Para correr a abrazarlos cuando sientan miedo o cuando se caigan corriendo por llegar primero a la casita con resbaladera. Para que Marcel me lleve de la mano diciéndome “VAMO VAMO” a donde quieran ir. O para que mi china me pida ver las “TELLAS” en el cielo aunque sea de día. Es duro, pero todo momento así llega. Y bueno, espero que esto los ayude, sobre todo a mi gordo que tiene una predilección temprana por los berrinches que ya está empezando a hacerse costumbre el hecho de no poder controlarlos. El tiempo ayudará, espero que así sea.

Ayer fue el primer día y confieso que la angustia me acompañó hasta el minuto que llegaron sanos y salvos, de una sola pieza, a la casa. Y eso que como es semana de adaptación (que creo que prolongaré hasta un mes o más), y van con la nana quien está siempre chequeando y en caso de emergencia (o pataleta incontrolada) ella corre para tratar de calmarlo o para que al menos vea una cara conocida.

Luego de dejarlos en el nido llegué a mi oficina y me encontré con una sorpresa que me alegró y me ayudó a pasar más rápido el día. Me habían enviado un desayuno lindo con una notita especial:

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Fue uno de esos detalles que “necesitas” en un día que parece ser complicado. Y tenían toda la razón, era un gran día que había empezado por el progreso de mis bebitos, y ni tiempo había tenido de tomar desayuno y me llevo esta sorpresa al llegar un poco “desmoralizada” pensando en cómo estarían llorando mis bebitos

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Solo quería llegar a mi casa y compartirlo todo con los bebes. Les encanta abrir regalos, ver dentro de las bolsas y puedo vivir la emoción a través de sus ojos. Me tomé el jugo y guardé el pan para llevarlo a la casa, tenía tantos pendientes que se me pasó por completo. Y felizmente lo hice, porque la primera que estuvo encantada fue mi china. Ella que es un poco difícil para comer, estuvo fascinada con el pancito preparado por Bimbo. Y lo mejor es que me regalaron un recetario con algunos tips y recetas para preparar los mejores sánguches de manera facilísima y súper práctica en tiempo.

El que me invitaron llevaba: pollo, apio, mayonesa y unos rodajas de durazno. Descubrimos que la mezcla de sabores dulces y salados le fascinan a mi bebé. Esto me dio muchas ideas para prepararle en casa y por qué no, mandarle en la lonchera al nido.

Pronto compartiré más recetas prácticas y ricas para preparar loncheras saludables que alimentan a la vez. Pueden también encontrarlas en este link: UN GRAN DÍA BIMBO y si se animan a preparar alguno mándenme una fotito para publicarla y así más mamis puedan hacerlas en casa!

Hablando de eso, hace unos minutos llamé al nido a ver cómo iban mis chukis. La secretaria, muy linda y buena gente, conociendo lo neuromamá que soy me pidió unos minutos para ir a verlos. Me dijo que estaban comiendo su lonchera muy tranquilos (aún con la nana dentro del salón). Respiro y me digo a mi misma: poco a poco. Empezarán a volar y siempre estaremos ahí detrás para aguantar cualquier caída.

Lo sé, lo sé, soy una mamá un poquito controladora y con mil traumas. Pero creo que algo de eso tenemos todas las primerizas no? Y si no, que me encierren por loca!

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Mami de oficina

En estos días ando un poco con la nostalgia a flor de piel. Será que los bebés están creciendo, o será que los días se están pasando mucho más rápido que antes, o tal vez será que últimamente las noches se están haciendo más largas y por alguna razón (que creo conocer muy en el fondo de mi corazón) los bebes no están durmiendo tan bien como antes. Sea el motivo que sea, ando un poco sensible.

Hoy pienso en todas las mamis que nos levantamos muy temprano para atender a nuestros bebés, tratar de no despertarlos en la cambiadera del primer pañal del día y continuar con la rutina para salir de casa. Y cada día es como el primer día que volvimos a trabajar después de haber dado a luz. Mi pregunta es, algún día eso pasa? No lo sé, pero yo sigo pasando el tiempo pensando en qué puedo hacer para darles la vida que merecen sin necesidad de separarme de ellos. Aún están chiquitos, y cómo no necesitarían de su mamá durante el día? Es cierto que los hace más independientes, pero en el fondo a todas nos gustaría coger esas manitos todo el día, secar todas las lágrimas que gastan por una o mil razones, pelear en cada hora de comida e inventarnos mil trucos para que abra la boca, acurrucarlos a la hora de la siesta y esperarlos con una sonrisa al despertar para volver a jugar.

Es difícil, y por eso yo misma me doy palmadas en la espalda porque quién más lo va a reconocer? Yo misma me enorgullezco de mí y de lo valiente que soy por salir todos los días de mi casa sin saber qué es lo que pueda pasar en el día. Los extraño como si no los viera en siglos y al llegar a la casa, el tiempo se detiene. Esas sonrisas, abrazos, grititos y demás son los que me hacen sentir viva. Los que me hacen entender que todo lo que hago, lo hago por ellos.

Por eso, a ti mami que trabaja fuera de casa no importa lo cansada que estés, solo mira tu reloj y recargate de energía para que las horas que vienen se pasen volando y estés pronto en casa con tu bebé. Ten por seguro que tú lo extrañas más que él a ti, porque en casa deben cada día se prepara una fiesta para esperar la hora de volver a ver a mamá.

 

Les dejo este video de Laive y su nuevo enfoque con el que busca fomentar el deseo que existe en sus consumidores en torno a disfrutar más de todo lo que la vida les pueda dar. Buscando un equilibrio entre las obligaciones diarias y los momentos en familia, en pareja, con amigos, etc.

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Y ya son 19 meses!

Hace poco veía las fotos de mis chukis cuando eran peques. O sea más peques que ahora obviamente, y los veo hoy y no puedo creer que hayan crecido tanto. Pero también me doy cuenta que para mí siempre van a ser mi mini bebés, porque veo niños de su edad (o más) y los comparo con los míos y los veo enanitos. Pienso que no han crecido mucho y que siguen aún del tamaño que salieron de mi panza (nunca tanto) pero así es. Incluso a veces pareciera que Marcel quiere volver a mi barriga porque lucha con ella cada vez que nos echamos juntos en la cama.

Han cambiado mucho, en cuanto al físico y al tema motor y de lenguaje. Son ahora personitas que parecen ya empezar a tomar sus propias decisiones, se molestan si no se les entiende y exigen cosas como AGUA, TELE, LECHE… increíble pensar que hace solo un tiempo no hacían más que dormir, tomar leche, mirar la nada y hacer caca. Todo da giros, enormes giros que desestabilizan a veces, pero encantan inmensamente.

Como nos dijo el pediatra hace un mes, “pasamos el año y medio”. Lo mismo dijo cuando llegamos al medio año y de vida y al año entero. Supongo que en agosto me dirá “pasamos los dos años”… y ahí temo por mi vida con los “terribles dos”. Si ahora son terribles no quiero pensar en lo que me espera en unos meses.

En fin, como cada mes tiene sus características propias, vamos con lo que define a los 19 meses en los bebés. Es importante recordar que todos los bebés tienen su ritmo, su propio tiempo y su modo de evolución. Por esto, esta es una referencia, no es algo que deba pasar sí o sí. Dependen de muchos factores y los únicos que decidirán cuándo hacen aquello o aprenden lo otro, son los mismos bebés. Aquí vamos:

Motricidad
Tu hijo ya puede caminar perfectamente. Corre con cierta torpeza y traslada objetos de un lugar a otro con seguridad. Tal vez ya ha comenzado a saltar tipo rana y se para sobre un pie o baila levantando un piecito. Puede tomar un lápiz o una crayola e intentar hacer un dibujo que luego te mostrará o pintar paredes o todo lo que encuentre a su paso. Trata de poner en exposición sus creaciones para que note que sus papás están orgullosos. Querrá ayudar con las tareas de la casa como limpiar, barrer u ordenar.

Lenguaje
Tu hijo comprende casi todo lo que le dices y en su “media lengua” te contesta. Verás que de esta forma también lo entiendes. Es increíble cómo se va creando un idioma distitno, y perfecto. Se entienden sin necesidad de palabras claras y atienden indicaciones. Puedes usar ahora más que antes las cartillas o fichas descriptivas repitiendo sonidos y nombres de animales. Ellos empezarán a imitarlo todo. TEN CUIDADO!

Juegos
Encajar una cosa con otra puede llegar a ser interesante utilizando juegos con formas diseñadas para su edad. Amasar y dar forma con moldes de plástico puede resultarle atractivo. Reconocer los pares iguales también es un juego didáctico para aprender a reconocer similitudes y diferencias. Les encanta jugar a las escondidas, ahora que saben cómo caminar más rápido y hasta incluso correr, creen que pueden escapar rápidamente si los encontramos. Es muy divertido.

Conducta
Intenta sugerir y no imponer, en la negociación siempre se obtienen mejores resultados. Si está jugando y llegó la hora del baño, simplemente pide que elija un juguete para llevar a la tina y continuar el juego allí. Si debe salir de la tina y no quiere, proponle que tú lo secas y él seca su juguete.
Si no quiere devolver un juguete que otro niño le ha prestado, ten preparado otro objeto que sabes que le llama la atención (generalmente tuyo o de su papá) y dile: “Si devuelves el juguete mamá te presta esto para que juegues”. Aunque creas que no te entienden, lo hacen perfectamente. Lo he comprobado.
La curiosidad sobre sus genitales es una constante a esta edad. Cuando se tocan suelen tener sensaciones agradables que los invitan a continuar haciéndolo. Cuando lo notes, déjalo continuar un tiempo prudencial y luego distráelo con otra actividad que sepas que le guste o le parezca interesante, un juego, la lectura, bailar o cantar. Jamás lo reprendas o le digas que no se hace, lo estás privando y eso no es bueno. Si lo hace en público, es porque esa actividad le resulta más estimulante que lo que está ocurriendo a su alrededor. No te preocupes, distráelo con otra cosa y explícale que hay ciertas cosas que no se deben hacer en ciertos lugares.

Control de esfínteres
Es posible a esta edad que el niño se de cuenta cuando desea hacer pichi o caca. Puedes comprar un basín infantil o un adaptador para el inodoro y explicarle simplemente que eso sirve para tal fin, cuando el quiera dejar los pañales. Puede ser que no le interese o por el contrario lo tome como un juego más. También es posible que te avise cuando ya lo ha hecho. Esto es un comienzo pues indica que ya se da cuenta. O también, puede que usen el basin como banquito o como lugar de escondite según ellos… tengo fe en que pronto eso cambiará.

Comportamiento social
Puede ser que te reúnas con amigas que tienen niños de la misma edad. Los niños de esta edad no juegan juntos sino uno al lado del otro. Pero el contacto con otros les sirve para aprender. Puede ocurrir que otro niño o bien tu hijo, muerda, empuje o pegue. Si esto sucede, separa a los niños inmediatamente pero con suavidad y si es tu hijo retíralo del lugar. Explícale que cada vez que haga algo así, se irán del lugar, porque eso no está bien. Las pataletas ahora empiezan con más fuerza porque quieren hacer valer su opinión y sus decisiones, hay que tener mucho cuidado aquí. No se debe correr en su auxilio sino tratar de no hacer caso cuidando siempre que no vaya a hacerse daño con nada a su paso. Luego de un rato si no pasa se intenta distraer al niño con otras cosas. Esto es difícil, y es un tema que merece la pena tocar a profundidad.

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Como ven, los meses pasan ellos cambian con el tiempo. Es bueno ir aprendiendo juntos y ayudarlos a crecer de la manera correcta. No hay un manual, no hay indicaciones, pero hay que armarse de valor y paciencia para hacer de ellos las mejores personas. Siempre con las bases del amor, el respeto y la confianza.