20 cosas sobre una mamá de doble yema

Hace unos días leí en varios mami blogs que escribían bajo este título: 20 cosas sobre mí. Me gustó el juego porque nos hace conocer más a quienes están detrás de las letras. Y justo ayer, una mami amiga que conocí hace muchos años (y dice ser una mamá imperfecta, pero de imperfecta no tiene nada con sus dos hijos hermosos) me nominó para jugar. Gracias Naty, tus confesiones tu blog “Soy mamá y no me compadezcas” me parecieron genuinas, reales y muy tuyas.

Y aquí vamos con las mías…

1. Podría ser la persona más sentimental sobre la faz de la tierra: Soy llorona desde el minuto uno de mi vida y siento que cada vez me vuelvo más y más sentimental que Laura de Carrusel. Muchas cosas me emocionan al punto de quedarme pensando en eso por días enteros. Y desde que nacieron los bebes, más aún. Me he vuelto un poco más emocional que antes y eso a veces juega en contra porque involucro mucho el corazón cuando a veces debo mantenerme al margen. En fin, tengo el alma de algodón.

2. Soy adicta al chocolate: Creo que si pudiera ir a un concurso de “catadora” de chocolates, me llevaría el premio mayor. Qué pena que sean tan pero tan contribuyentes al rollo power de la panza. Pongo siempre una excusa para salirme de la “dieta” de lunes a viernes para comer al menos un princesa “hace mucho frío: chocolate”, “estoy tristitia: chocolate”, “estoy con la regla: chocolateeeee”. Todo momento es bueno para uno. Así de simple.

3. Cuando los bebes se duermen espero siempre que se vuelvan a despertar: Es algo contradictorio, pero como estoy afuera trabajando todo el día y solo los veo a partir de las cinco de la tarde para jugar un poco, comer y bañarlos para luego dormir, sufro un poco por el poco tiempo que paso con ellos. Estoy muy cansada sí, y a veces quisiera que duerman de corrido para poder descansar, pero casi siempre espero que despierten, cuando caen tempranito, porque es la hora que más quieren jugar porque me ven a mí y a su papá. Disfruto mucho esos estresantes y lindos momentos cuando luchan entre el sueño y querer seguir gastando energía.

4. Tengo un olfato de terror: Puedo olerlo TODO a kilómetros de distancia. Y es algo un poco estresante porque no soporto varios olores que me ponen de mal humor. Uy no, no paso por alto algunos olores y lo peor es que lo digo, no aguanto y me tapo la nariz o saco algo para oler y encaletarla un poco. El olor a lejía oh Dios (cuando mi nana lava y vuelve con ese olor huyo), el olor a vainilla, a estornudo,  a abombado, a trapo sucio y mojado, a aliento de hambre, uy no, lo pienso y me da cosa. Sí, lo sé, uno de estos números de confesiones debería ser “estoy un poco loca”.

5. Colecciono monedas: Cada mes espero que el BCR emita una nueva serie de monedas de un sol. Tengo casi todas, solo me faltan las que salieron en circulación cuando di a luz y las que salieron durante los primeros meses de los mellis. Creo que en esos meses le puse un alto a mi vida cotidiana para adecuarme a mi nuevo estado de mamá mellicera. Me compré hace poco el álbum y nado preguntándole a cada cambista si tiene la de la huaca de la luna o la última que salió hace unos días de la arquitectura moqueguana.

6. Tengo un hijo perruno y uno adoptado: Mi Brunito, que este año cumple 12 años y confieso que me duele un poco porque sé lo que en algún momento tiene que pasar. Falta mucho pero igual me preparo poco a poco aunque me niegue a aceptarlo. Es un perro super activo y saludable felizmente. Hace unos años me encontré un perro y lo recogí, lo adopté y ahora vive en la casa de mis suegros, él es mi Ramón. Recogería cuanto perro pudiera, pero no me alcanza el tiempo ni la plata. Pero siempre que puedo ayudo!!! Es bueno aunque sea aportar un granito de arena.

7. Me duermo en el cine: No sé porqué la verdad, pero sospecho que porque cuando vamos (aún así sea hace mil años que no vamos), vamos muy tarde. Le advierto a mi esposo que me dormiré, me dice que imposible porque es una película muy activa y hay demasiada acción y además no me ve con pinta de tener sueño. Pasan literalmente 10 minutos, y ya estoy roncando. Así es la vida, qué le vamos a hacer.

8. Colgué las llaves del manejo: Solía manejar todos los días desde que estaba en la universidad. No paré y fui en mi primer carro a mi primer trabajo, era feliz con la música a todo volumen pero con el tiempo mi felicidad fue mutando a un estrés sobre natural por la cantidad de bestias al volante. Salí embarazada y decidí dejar las llaves en el tablero. Mi esposo me llevaba todos los días al trabajo y me recogía también, y así hasta el día de hoy. Solo que prefiero regresar en taxi embalada para ver a mi cachorritos.

9. Extraño a mi papá: Hace casi 7 años perdí a mi papá en un accidente de avión. Él era de la Fuerza Aérea y aunque se haya ido al cielo en su ley, es algo que toda la vida me cuestionaré ¿por qué tuvo que irse así como así?. Con el tiempo la herida ha cambiado y ya no arde como antes, pero lo que siempre seguirá igual es el inmenso e infinito amor que siento hacia él. Ya no está aquí, pero me sigue enseñando mucho desde lejos. Y sí, a veces sueño que todo es mentira, y aún duele cuando me despierto. Más en estas fechas, que se celebra el día del padre.

10. Los mellis nacieron una día antes que su papá: Todo estaba planeado para el 25 de agosto (igual antes de tiempo pero los mellizos casi nunca nacen a las 40 semanas), pero ellos decidieron venir al mundo justo un día antes que su papá. Dicen muchos que ya pasó a un segundo plano el celebrar el cumpleaños del papá, pero estoy segura que nos encargaremos de hacer una celebración doble muy bonita cada año. Hasta que los mellis crezcan y vuelen de su nido (pero ni pensarlo porque lloro y aún faltan centurias).

11. Tengo cuatro hermanos: Somos tres mujeres y un hombre en la familia. Yo soy la última y como todos dicen “la más engreída”. Mis papás siempre quisieron una familia grande para podernos acompañar entre todos y así apoyarnos siempre. Ahora mi mamá ya tiene 6 nietos y aún falta que vengan los del hijo hombre, cuántos serán???

12. Soy un poco obsesiva cuando se trata de mis hijos: Sé que no debo tener el control sobre todas las cosas, pero lo siento, ya se me irá pasando. Me mandan fotos de sus platos de comida antes y después de comer, pregunto muchas veces al día si están bien, contentos, si están de mal humor, si hicieron caca, que cómo era la caca, si han dormido, si están llorones, si ya dieron pasitos… creo que es típico de una mamá primeriza, que trabaja.

13. Tengo otro blog: Empecé hace mucho, en el 2009 un blog de otra temática. Era un blog dirigido a mi papá, le escribía a él y siempre contaba anécdotas, y demás. Subía fotos, videos y algunas cosas personales que tenía en la mente. Era como una especia de desahogo emocional. Me ayudó mucho en mi etapa de luto y recuperación. Se llama “hasta en el último rincón” y aún escribo de vez en cuando. Quedó entre los 3 mejores blogs personales en el concurso de los 20 blogs peruanos en el año 2012. Como competí con Policía Chevere de Twitter, me ganó. Pero hice muchos amigos que hasta hoy me escriben y me comentan.

14. Tengo la suerte de tener muchas buenas amigas: Digo muchas porque entran en mis dos manos, contaditas, pero son las reales. Las extraño porque no las veo mucho, menos ahora, pero lo lindo es que siempre que nos vemos, por más que pasen años, la confianza y ganas de contarnos de todo y hablar horas, es la misma. Todas cambiamos, pero nunca dejamos de ser las amigas que siempre fuimos.

15.  Hasta ahora sigo pensando en el momento del parto: Fue un poco chocante para mí el hecho de ir a una cita de control y no salir a mi casa nuevamente. Fue difícil entrar sola a la sala de operaciones y solo estar rodeada de doctores y para colmo, no poder cargar a mis bebés aunque sea un segundo. Pensé que eso estaba un poco superado, pero ahora que se acerca el año, lo estoy reviviendo en mi mente cada día. Aún no lo supero.

16. Creo que tengo algo de TOC: No TOC TOC así como se conoce, sino que soy un poco, no sé cual es la palabra exacta, pero tengo manías de loca a veces. No me gustan los número impares, no me gusta dormir con closets ni cajones abiertos, no duermo con puerta cerrada, nunca paso tijeras, no dejo mails sin leer porque me estresa el numerito que aparece cuando no lees, y mil cosas más que ya no digo porque hasta yo pienso que se me safó un tornillo.

17. Rezo cuando le doy la leche a los bebes: Aprovecho cada segundo del día y para no olvidarme de rezar cuando caigo rendida a la cama, cuando ellos ya están dormiditos y les doy la última leche del día, los miro durmiendo con el biberón en la boquita, les beso la frente y rezo agradeciendo cada minuto a su lado, su existencia y su salud. A veces lloro, pero ya dije, soy una llorona.

18. Me encanta leer: Hace un tiempo tenía como meta leer por lo menos un libro entero al mes. Nada de uno a medias, sí o sí debía terminarlo. Pero luego me fui quedando sin tiempo y ya no pude seguir con esa promesa. Ahora leo cuando puedo. Son muy pocos los momentos pero bueeeeno.

19. A veces soy medio bruja: Me pasa seguido y pienso que tengo algo de “poderes” extrasensoriales. No veo el futuro ni mucho menos, pero sí puedo leer a la gente con solo mirarlos unos segundos. Soy muy perceptiva y puedo llegar a comprender algunas cosas sin que me las cuenten. Y a veces también me ha pasado que presiento cosas a lo lejos, o momentos que aún no pasan. Puede que sea un don, no lo sé. Uuuuu, qué miedo…

20. Siempre doy, a manos llenas: Soy buena. Y no es que sea una blanca paloma, o sino pregúntenle a mi mamá que es la que se lleva la peor parte de mi genio, bueno, y mi esposo (porque dicen que uno revienta más con los que ama más), pero me refiero a que soy muy desprendida. Doy todo lo que tengo y lo que no a gente que creo que lo merece. No espero nada a cambio. Y hoy, que he conocido lo que es realmente el amor, sería capaz de TODO por mis hijos. Les daría todo lo que tengo y lo que no existiera lo inventaría. Ellos lo valen. Será por eso que, una de las 20 cosas que quería poner es que si pudiera dejaría de hacer muchas cosas por estar con ellos todo el día, todos los días, y poder reforzar ese vínculo del que todos hablan, pero es justamente por ellos que todos los días salgo de la casa incluso antes de que me puedan ver y hacerme adiós con su manito mientras los escucho decir: ma ma ma ma.

Bueno… hay muchas otras cosas sobre mí pero no alcanzan en solo 20 puntos. Pero con esto espero que puedan haberme conocido un poco más.

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8 comentarios en “20 cosas sobre una mamá de doble yema

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