10 preguntas que no se deben hacer a una mamá de doble yema

Me acuerdo el preciso momento que conté que tendría mellizos. Confieso que estaba tan emocionada como asustada, y si a eso le sumamos todas las preguntas (luego de las felicitaciones correspondientes) que una escucha en sus día a día de panzona, es un toque más estresante.

Entiendo que las personas preguntan por curiosidad, o tal vez porque simplemente necesitan hacerlo. Me queda claro que no hay ninguna mala intención detrás de estas preguntas, pero de todas maneras, dependiendo de qué tan buen día hayamos pasado, pueden llegar a cambiarnos la cara y pensar “le respondo con o sin filtro?”. Y bueno, durante los casi 8 meses que tuve a los mellis en la panza escuché todo tipo de cosas y algunas preguntas incluso quedaron apuntadas en mi agenda porque sabía que algún día escribiría sobre ello.

Así que, futura mamá de mellizos, si estás leyendo esto he aquí un glosario “tipo” de las preguntas que serán para tus oídos casi casi el pan de cada día. No importa si conoces a la persona desde hace años o si es un desconocido con el que apenas cruzaste miradas. Pasa, y pasa cuando menos lo esperas

1. ¿Y cómo así son dos, son naturales o fueron por tratamiento?
En lo personal, no tengo ni un solo problema para contar que mis mellizos fueron felizmente concebidos por Inseminación Artificial. No tuve ninguna complicación pero como soy loca en todo sentido, quería salir embarazada ese mismo día que fui a la consulta si era posible. Muchas muchas mujeres pasamos por eso y es TOTALMENTE normal, y hoy en día más aún! Los casos de problemas para lograr salir embarazada, o los casos de infertilidad son cada vez más y más. No sé si será el estilo de vida de la mujer de hoy, o si algo en el ambiente está cambiando. Ni idea, pero la cuestión es que ahora un bebé puede ser concebido de la noche a la mañana como por obra me magia en cualquiera de sus versiones. Pero esa pregunta ya llegó a desesperarme en un momento. A veces me provocaba decirles: “naturales??? obvio pues no van a ser de artificiales como las flores no?”. Entiendo que no lo hacían con intención de molestar, pero me pregunto yo… tiene algo de importancia saberlo? Eso solo debe importarle a los papás y punto. Y más aún si es que viene de gente que jamás has visto en tu vida. Nos pasó, y muchas veces, en reuniones en encuentros en la calle, hasta en paseos por el parque nos preguntaban. En fin, a respirar nada más.

2. ¿Estás segura que son solo dos?
Obvio todo venía acompañado con una risita después, pero la intención era clara. Una futura mamá de mellizos asimila durante varias semanas que traerá al mundo a dos vidas a la vez. Y si a eso le agregamos el componente de tal vez pensar que por ahí puede haber escondido un tercer bebé, es una situación para llorar. La economía, la logística y todo lo demás, cambiaría al 180% y no era la idea. Habían dos, y no había ni que bromear con ello.

3. ¿Y no te han dicho que hay una posibilidad que uno desaparezca?
El trauma de una mamá mellicera es el siguiente: y si ya no hay dos sino uno? Hay un síndrome conocido que se llama “el síndrome del gemelo evanescente” pero de eso NI SE HABLA. Mejor es no pensar y no atraer, así de simple y sencillo. Pero si alguien te dice eso, obviamente crea un sobre estrés casi de inmediato que te lleva a hacerte ecografías todos los días si es posible (ok no tanto, pero provocaría hacerlo). Entonces esa pregunta era una de las más fregadas porque me dejaba medio débil, pensando sin parar y obsesionándome con sentirlos todo el día para saber que estaban bien, pero sobre todo, que ahí estaban los dos.

4. ¿Ahí cierras la fábrica no, porque con dos?
Una vez más aquí repito algo que siempre digo: Nadie tiene ni entrega un manual para saber cómo será ser mamá, y menos de dos a la vez. Por eso siempre cuando me preguntaban estas cosas yo respondía super elegante y con una sonrisa “primero déjame tener a los dos y ver cómo es. De ahí te cuento si me animo por un tercero”.

5. ¿Qué quieres que sean?
La verdad es que esta pregunta se la hacen a todas las mamis, de uno, de dos, de tres, de cuatro! Y creo que siempre una tiene un deseo (sea hombre o mujer) pero la verdad suprema es que todas deseamos que sean lo que sean pero que estén sanitos. Pero viene el re preguntón que te dice: “no ya, pero en serio tú que quieres”. Insiste hasta que le respondes y luego remata con un “pucha, piña si te tocan mujer y mujer, y hombre y hombre. O si te tocan así mejor porque se acompañan hasta grandes”. O sea deciden o qué!

6. ¿Será parto natural o cesárea?
Cómo diablos voy a saber si recién estoy embarazada. Será lo que el doctor indique y cuando lo deba indicar. Y esa forma será la mejor. No hay forma perfecta ni mejor, simplemente es como debe ser. Y al final, lo que manda es cómo estén los bebes y en mi caso, era imperativa una cesárea y encima de emergencia. No había que replicar ni exigir que sea natural. Ni loca!

7. ¿Cómo harás para darle de lactar? Si no te alcanza para los dos… usarás fórmula?
Bueno, tengo dos “fuentes” justamente para dos “bebés”, entonces la respuesta era más que obvia. En primer lugar, el tema de la lactancia es TODO un mundo que vale la pena tocar a profundidad. Yo soñaba con tener cantidades industriales de leche. Tuve, pero poco. Y lo que podía dar, no se lo podía dar a mis dos hijos porque uno de ellos al mes presentó una alergia que le exigía solo tomar leche de arroz. A eso voy cuando digo que una debe construir su historia, porque podemos soñar con el mundo perfecto y ser una vaca lechera y tener la bendición de amamantar a nuestros hijos y creerlo y decretarlo antes de dar a luz, pero a veces las cosas en el camino no salen como lo esperamos. Así de duro es el tema. Y no me hace menos madre darle fórmula a mis hijos.

8. ¿Dejarás de trabajar?
Bueno, Dios no me trajo al mundo millonaria. Si fuera así, obviamente me dedicaría a mis hijos y sería 100% mamá pero no es mi realidad. Debo luchar por ellos y por eso mismo no puedo darme el lujo de no trabajar. Como digo, qué bendición de las que pueden y qué gran labor el ser mamás 24 horas, es un gran trabajo, pero ser mamá part time duele. Es difícil y se sufre, pero es algo que se debe hacer. Ahora recién entiendo lo que es el estrés por llegar a fin de mes con las justas, y no por mí, sino por las personas que dependen de mí. Mis hijos. Así que esa es uan pregunta que sí generaba mucho, pero MUCHO pánico y estrés para mí. Así que si se pueden evitar hacer esas preguntas, please! Será una gran ayuda a la humanidad.

9. ¿Y sientes que se mueven?
Era un trauma. Si no los sentía un día me iba al baño de la oficina y me tiraba en el piso hasta que uno de los dos decidiera moverse. Pero esas preguntas incluso desde le mes 4, que a veces ni se sienten los movimientos me empezaban a estresar. Si les decía que no, ponían cara de 😮 y yo me asustaba más y crecían mis ganas de más ecos y ecos! Era de terror.

10. ¿Y cómo harás con dos por Dios? Yo… me muero!
Ya con esta pregunta me provocaba decir “KILLING ME NOW”. Encima con el ME MUEROOOOO, incluido. Zapatazo limpio merecían. Así de simple.

Creo que podría quedarme horas, de horas hablando de preguntas “tipo” que me hicieron de panzona. Pero una versión reloaded llegará en un tiempo cuando hable de las preguntas que me hacen ahora que los bebes tienen un año. Esas si son para llorar!

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