0

Estuvimos de “vacaciones”

La semana pasada pedí vacaciones en el trabajo pero no para descansar, sino para estar con mis chukis las 24 horas del día porque la nana también se fue de vacaciones. Días lindos que pasé a su lado haciendo mil cosas juntos, días llenos de alegrías y de risas, días que me hicieron terminar con dolor de pelo, incluso, por la mega chamba maratónica de cada día.

Resultado de imagen para vacaciones

Si bien me dedico a ellos el 100% de mi tiempo en mente, yo soy una mamá que trabaja fuera de casa de lunes a viernes, por 8 horas cada día. Es algo que no me gusta mucho porque, a qué mamá no le gustaría ver cada minuto la evolución de sus hijos en la vida? En fin, llego a mi casa cada día y soy TODA para ellos: para jugar, para comer, para la hora del baño, para ver tele, para contar cuentos, tomar la leche y finalmente, para irnos a dormir hasta el día siguiente. Si pudiera ponerle más horas al día para estar más con ellos, lo haría. Me cansaría más, pero sería la más feliz del planeta.

Desde el fin de semana anterior a la semana de vacaciones tenía muchas actividades planificadas para pasarla bien: llenar la piscina inflable (que les encantó) y meterlos ahí el tiempo que quieran (esto para Marcel fue la maravilla, porque nunca he conocido un niño que ame tanto estar en el agua como él); llevarlos al parque, a diferentes parques que no conozcamos y puedan correr a sus anchas y sentirse libres; ir a comer rico a lugares abiertos, y no importa si están un poco más lejos; ir al zoológico; y finalmente pasar el fin de semana en un lugar especial. Esa sería la prueba de fuego para mí y para el papá de doble yema: un fin de semana entero TOTALMENTE SOLOS LOS 4.

Lo digo así porque, si bien todos los fines de semana nos quedamos los 4 solos, es distinto salir de la casa, dormir afuera y tener menos comodidades que en tu propio lugar. Es una aventura por así decirlo. Y nos aventuramos con todo y nos fuimos a “El Pueblo”, casi llegando a Chosica.

Resultado de imagen para vacaciones

Y aquí van los infaltables en la lista cuando sales de casa un fin de semana:

  • Bloqueadores para el sol.
  • Repelente para mosquitos.
  • Gorritos de sol.
  • Varias mudas de ropa (mejor es que sobre a que falte).
  • Una casaquita ligera.
  • Un paquete de pañales (por más que no uses todos).
  • Dos mudas de pijamas por si una se moja.
  • Dos pares de zapatos.
  • Toallas.
  • Biberones.
  • Vasitos / Tomatodo.
  • Agua.
  • Leche.
  • Algún bocadito fácil de comer que sepas que le encanta.
  • Juguetes (los más cómodos son los de una pieza y los libros de pintar).
  • Coche (sobre todo si vas a un lugar grande con distancias largas).
  • Chupón (si es que aún usa).
  • Cargador de celulares.
  • Dinero en efectivo.
  • Pequeño botiquín con lo elemental: termómetro, panadol, algún antihistamínico, crema para golpes y gaseovet.

Con esto en el maletín tendrás un fin de semana tranquilo fuera de casa. Tal vez algunos le aumenten cositas, que no está nada mal, pero creo que esto es lo básico que no puede faltar.

En resumen, nos fue bien. Una que otra rabieta de Marcel porque querer meterse a TODAS las piscinas del lugar, y alguna protesta de Naelle por no querer comer o algo parecido, pero nada que no pudiéramos controlar. Dormimos bien, sin siestas en la tarde así que cayeron temprano y nosotros pudimos descansar también. Y gracias a Dios, el día que regresamos lo hicimos temprano. Minutos más tarde nos enteramos que cerraron la carretera por deslizamientos. Sí, llovió mucho ese fin de semana.

Y esa fue la historia de una semana completamente dedicada a mis chukis, sin interrupciones y con miles de litros de amor y diversión entre nosotros.

Que se repita! Prometo recargar las pilas que hoy siguen cargando desde ayer que empecé nuevamente a trabajar.

Resultado de imagen para vacaciones

3

Cámaras, luces y acción!

Este es el primer post del año. Un año que promete mucho y sin duda le pondremos fuerzas para ser mejor que el anterior. Esta vez, empezamos el primer día del año (domingo) con un rico marmoteo en pijama hasta las 3:00 pm TODO en la casa, y luego a pasear. Es así como puedo decir ahora, que casi todas las tiendas y lugares comerciales están cerrados el 1 de enero. Fue así como terminamos en el cine.

Resultado de imagen para cine bebes

Es la segunda vez que los llevo, y la verdad es que es todo un reto llevar a los peques al cine. Primero, tienes que ir dispuesta a todo: si pagas las entradas puede que hayas pagado solo por unos minutos de película, puede terminar en llantos, en correteaderas por toda la sala y hasta en avalancha de cnachitas y todo lo que tengan a la mano. Es toda una aventura cuando van tan pequeños.

Si bien hay niños que desde muy chicos pueden aguantar toda una película de principio a fin, hay otros que no. En mi caso, los míos se contagian y cuando uno empieza con sus travesuras, el otro lo sigue, y viceversa. Nos tocó tratar de ver “Sing”, una película divertida de animales y canciones (parecía ser perfecta). Entramos a la sala minutos antes para que puedan ingresar con luz y no a un ambiente totalmente oscuro, nos sentamos y empezó la comilona de cosas que les gustan: a él sus papitas y a ella su canchita; saqué sus toma-todos de agua y se los puse a cada lado. Ellos estaban al centro y nosotros a los lados bien pegados al pasillo para cualquier emergencia de cualquier tipo. Empezamos bien, veían atentos los dibujos y cuando empezó la película Marcel incluso a veces repetía lo que decían en la pantalla. Pasaron a lo mucho 40 minutos cuando Naelle de la nada me dijo “quiero ir a la casa”, y se paró de su silla. Marcel, dijo “a casa a casa” y también se paró. Fue ahí donde empezó todo. Se perseguían entre ellos hacia arriba y abajo del pasillo del cine, con risas y grititos de emoción. Estaban felices y nosotros parados viendo que no pasara nada, mientras veíamos la película así, parados. Pero como nunca falta una loca histérica en todas partes, una señora dijo “Diossssssssss” cuando los bebes correteaban y se reían. Yo me pregunto, a caso no es una película de niños, en horario de niños y en una sala repleta de niños??? De verdad que me sentí indignada. Por eso y por algunas miradas que daban más que cólera, les dije a los peques que ya nos íbamos. Al final la plata que perdimos no importó porque al menos esta vez duraron un poco más que cuando fuimos a ver Dory. Por eso pienso que poco a poco les irá gustando más y podrán ver películas más largas.

Tengo algunas recomendaciones para ti, si has pensado llevar al peque al cine por primera vez:

  1. Determina si está listo para ir al cine: Creo que no existe una edad adecuada para ver una primera película. Eso depende, pero en general suele fijarse entre 3 o 4 años de edad. Si son sensibles a ruidos fuertes o a la oscuridad, quizás convenga retrasarlo hasta el momento en que el niño o niña pueda comprender de un modo más o menos racional el funcionamiento de una sala de cine; no obstante, sí podríamos empezar a reproducir películas infantiles breves en casa.
  2. Elegir la película perfecta: Si le gustan los animales, ya sabes qué tipo de películas elegir; si es ansioso puedes tratar de que sea una película más tranquila, sin ruidos tan fuertes o algo similar. Aquí tenemos una lista que nos recomendaron de películas perfectas para los peques. Lista de pelis para peques. 
  3. Ingresa a la sala aún con la luz encendida: Para evitar cualquier tipo de susto o sobre salto, es mejor entrar a la sala cuando aún no están proyectando anuncios ni nada en la pantalla. De hecho sería mejor que empezara directamente la película, pero no es posible. Entonces te toca distraerlos un poco hasta que empiece la misma película.
  4. Planifica el mejor momento del día: Si sabes que a las 3:30 pm es su hora tranquila porque antes de eso toma su leche y se queda en paz un momento, esa es la hora perfecta. Además en ese horario suelen ir más niños y niñas que hablarán en voz alta y hasta incluso se pararán a jugar y no tendría porqué molestar a los asistentes porque es una sala y horario justamente para niños. Asegúrate también de haber ido al baño, o de haberle cambiado el pañal a tiempo, de tener agua, y los piqueos que más les gusten.
  5. Déjalo fluir: Tienes que estar con la mente abierta. No vas a ser la primera familia que ha dejado una sala de cine entre lloros, gritos y melodrama. Puede que sientas que has tirado el dinero en unas carísimas entradas de cine, pero son cosas que suceden y es necesario aceptarlas: lo contrario sería obligar a una niña o niño pequeño a enfrentarse a algo para lo que está preparado. Ahí sí que estaríamos mal.

Así que ahora ya lo sabemos, no hay edad perfecta para llevarlos al cine, ellos mismo deciden cuándo estar listos para disfrutar una película completa o al menos parte de ella.

Bienvenido 2017!

La imagen puede contener: 8 personas

2

“Dame paciencia señor”

Levante la mamá que NUNCA ha perdido la paciencia alguna vez en su vida con sus hijos. Estos segura que alguna vez, aunque sea una chiquita, hemos cerrado los ojos fuertemente para pedirle al cielo un gramo más de paciencia, hemos hablado un poco más fuerte, o incluso, no nos han faltado ganas de dar un palmazo en el popo. Y es completamente natural. Somos humanas, mamás, pero humanas de carne y hueso.

Resultado de imagen para paciencia de mamás

Recuerdo una vez que Marcel no se dormía, ya eran casi las 11:00 pm y yo simplemente me moría de sueño. Él se trepaba encima mío, pedía bajar de la cama, se paraba en la cama, cantaba, se reía. Y yo, era un bulto a su lado esperando que por fin se durmiera. No me hacía caso cuando le pedía que por favor se echara tranquilo, y a la cuarta o quinta vez que se lo pedí, lo hice con la voz fuerte y un poco molesta, ya con la paciencia al límite. Él me miró, hizo puchero y se puso a llorar. Me sentí la peor mamá del planeta. Estaba haciendo llorar a mi bebé y no era posible. Lo abracé y le dije que por favor se durmiera, y al poco tiempo, se durmió. Y yo, lloraba por haberle gritado a mi pedazo de cielo.

El punto es que todas pasamos por eso alguna vez en la vida. Y los niños son niños, y cuando empiezan a decidir por ellos mismos (a los 2 años más o menos cuando entienden que son personas autónomas) puede que la cosa se complique un poco: hacen menos caso, se ponen más rebeldes, las pataletas son más difíciles de controlar, la lucha por el “yo quiero” empieza a mostrarse, y muchos otros detalles más. Nos toca entender que ellos están creciendo, y nosotros mismos alguna vez pasamos por esa etapa.

Dentro de todo, es muy bueno que exprese su molestia o frustación, y que sienta que puede hacerlo (tenga permiso para llorar, patalear, quejarse), sin dañar a nadie ni a él mismo (sin pegar, sin morder) y sin que ello suponga que va a conseguir lo que quiere. Ahí está el reto.

Y ahora aquí viene lo importante: cómo hacer cuando no te hace caso y tú estás con el tanque de la paciencia casi vacío:

  • Dale indicaciones claras: dile lo que sí puede hacer, o lo que no. Hazlo con un mensaje corto, lo más claro posible y mejor en positivo. Trata de no usar discursos, largas explicaciones o justificaciones de tu decisión. Harán que tu mensaje pierda eficacia para tu hijo y que no lo entienda.
  • Asegúrate que te escucha: una buena manera es hablarle mientras te está mirando a los ojos, o incluso ponerte a su altura. Eso ayuda mucho para que te preste más atención.
  • Motivalo con cosas pequeñas: por ejemplo, es mejor combinar momentos de ir de la mano y momentos de ir solo. Así se sentirá motivado y le ayudará para superar el siguiente momento de frustración cuando te tenga que darte la mano de nuevo.
  • Siempre trata de darle una alternativa extra: dile por ejemplo que puede ir caminando cogido de de tu mano, o puede ir en el carrito; déjalo que él decida.
  • Déjalo expresar sus sentimientos: enfado, frustración, rabia. Sin acceder a lo que él pide, y sin dañarlo con mensajes del tipo “¡y encima lloras!, ¿por qué lloras!???, ¡ya esta bien, siempre te portas mal….”. Simplemente deja que haga su pataleta. Ahora son muy intensas porque su tolerancia a la frustración es cero. Pero estas pataletas se irán autorregulando en la medida que vaya aprendiendo a canalizar su frustración. Respira y recuerda siempre que es solo una etapa.
  • Comprende sus sentimientos: hazle saber que comprendes su enfado. Por ejemplo cuando lo pongas en la sillita del carro le dices “vamos a ir en el carro y debes ir en tu sillita”. Y ante su negativa y enfado  le dices “ya veo que no te gusta y te molesta ¿verdad? te entiendo, pero es necesario” Y  se lo dices mientras lo vas colocando, diciéndole que no hay otra opción posible. Puede que patalee pero luego se le pasará. Ya le explicaste, ahora puedes distraerlo con otra cosa.
  • Sé constante: si le has dado la alternativa que o te da la mano o va en el carro, debes actuar tal y como estás diciendo. De lo contrario tu hijo estará aprendiendo a que tus referencias no son claras, tus normas se pueden trasgredir y que él tiene margen para salirse con la suya.
  • Repite el mensaje las veces que sea necesario: no esperes que lo aprenda a la primera ni tampoco a la quinta. A esta edad su cerebro se está formando y necesita que le vayas trasmitiendo este mensaje durante una temporada larga. Lo irá aprendiendo pero necesita un proceso de aprendizaje. Necesita que se lo vayas repitiendo cada vez que sube al carro o van al parque. Siempre con seguridad y con amor.
  • Ellos aprenden de ti: si reaccionas con amenazas, con castigos, con chantajes se establecerá entre ustedes una lucha de poder.  Si reaccionas con serenidad y firmeza amorosa tu hijo irá integrando las normas, las pautas de conductas entiendo que son buenas para él.

Tenemos un largo camino por delante con nuestros peques, y este es el inicio. Depende de nosotros armarnos de paciencia, valor y mucho amor para poder hacer de ellos personas de bien. Aunque nos cuesten todos los pelos que tenemos en la cabeza, y que nos arrancaremos uno a uno por tener más paciencia, todo lo vale por ellos.

Resultado de imagen para paciencia de mamás

0

Los 28 meses

Hemos tenido días tan cargados de miles de eventos, cumpleaños y demás, que no escribimos sobre los 28 meses de los mellis. Hace un poco más de una semana se fueron por los dos años y 4 meses. Es realmente increíble pensar que ya estamos llegando a los dos años y medio.

Resultado de imagen para 28

Crecemos día a día, incluso ya estamos sin pañal con ella, y en proceso para él. Me parece mucho más difícil quitarle al hombre que a la mujer. Aunque muchas mamás lo ven al revés. Cada una es un mundo, como siempre lo he dicho. Lo bueno es que poco a poco ellos se acostumbran. Con Naelle no fue difícil, pero nos costó algunas ropas mojadas y correderas al baño con la pichi e camino. Ahora avisa, en los momentos MENOS oportunos, pero avisa al fin y el cabo. La cuestión siguen siendo en las noches. Ahí sí que le pongo pañal e incluso se lo cambio en la madrugada para evitar pijamas mojadas. Espero que ese proceso de “pañal OFF” en la noche, también venga de a pocos y sin miedo.

En fin, lo que importa es saber qué caracteriza a los bebés de esta edad. Vamos a ver punto por punto como siempre:

Motricidad
Para evaluar el desarrollo en general de un niño, lo más importante es observar la motricidad fina. Ahora debe tener delicadeza para tomar objetos, sostener su vaso con una sola mano, tomar el lápiz con mayor perfección o ponerse los zapatos solo. Aunque intente, todavía no podrá prenderse los botones de una camisa o del pantalón. Cualquier objeto pequeño que puedas darle para manipular debería ser sujetado con firmeza. Practica como jugando con él, es fácil y divertido jugar con hilos de colores, pelotitas pequeñas, hacer bolitas de papel, etc.

Lenguaje
Es la etapa del hablar como “indio” sin conjugar los verbos u omitiendo artículos. Por ello es importante para la estimulación del lenguaje que le repitas correctamente la frase o las palabras que tu hijo quiere expresar, en una oración con sentido. Cada vez forma frases más largas y debes impulsarlo a que lo siga haciendo. Cuando quiera agua y solo diga “agua agua”, puedes decirle que vayan a servir el agua juntos y que luego te diga “quiero agua”. Y así con cada acción que hagan como jugando.

Juegos
Es interesante observar como aumenta su capacidad de concentración y prestar atención. Suele ser la época en que comienzan a mirar películas infantiles y que deseen verla varias veces el mismo día. Los míos aman jugar con las pelotitas en cuna, es un juego que hemos inventado y cada vez que llego del trabajo me piden las pelotitas para empezar la diversión.

Conducta
Su conducta es más creativa. Generalmente se interesará mucho más en la creación que en el orden. No desesperes, piensa que tu hijo no sabe qué es el orden y por eso debes enseñarle cómo hacerlo. Por eso cada vez que termine de pintar o jugar enséñale a guardar los lápices, las crayolas o lo que haya sacado.

Alimentación
Tal vez tu hijo no quiera probar nuevos alimentos y solo está empecinado en comer algunos. No debes preocuparte si estos alimentos que le gusta comer son saludables aunque debes intentar que pruebe otros, sobre todo si los que come no son muy nutritivos. Si este es el caso, te recomendamos mezclarle en los alimentos que ya come, alimentos más sanos y que no tengan tanto sabor como: yogur natural, germen de trigo, queso crema, hojas de espinacas procesadas, etc. Ya empiezan a elegir lo que más les guste y en los cumpleaños infantiles probarán lo que tanto impediste por tanto tiempo (los míos conocieron las papitas y son su obsesión).

Sueño
Si tu hijo es de dormir toda la noche de corrido y se despierta llorando pidiendo por ti, puede ser que haya tenido una pesadilla. Generalmente ocurren a la mitad de la noche. A veces ni siquiera te llamará pero comenzará a llorar desconsoladamente y se aferrará a ti cuando lo levantes. No te preocupes, solo explícale que fue un sueño y quédate a su lado hasta que se vuelva a dormir. Si está muy angustiado y el quiere dormir contigo puedes llevarlo a tu cama hasta que se duerma y luego pasarlo. Ten cuidado de olvidar pasarlo porque puede caerse de la cama y ambos se llevarán un gran susto.

whatsapp-image-2016-12-12-at-3-17-04-pm

Ahora sí, listos y preparados para seguir en la carrera. Se viene el verano y con él muchas actividades divertidas para hacer en familia. Ya hablaremos de eso prontito.

A seguir creciendo mis chiquitiitos!

0

Los niños que tiran cosas al suelo

Hace unos días el caso de mi pequeño lanzador de juguetes en una conocida ludoteca, revoloteó las redes sociales. No pensé que llegara a tanto mi experiencia, y cabe señalar que no fue para nada con mala intención. Pero este suceso me llevó a conocer algunos puntos de vista que me gustaría rescatar para conversar al respecto.

Resultado de imagen para bebes tirando cosas

¿Está mal que un niño juegue vaciando el contenido de un cesto al suelo? Es obvio que cuando un niño lanza cosas a propósito, contra la pared, contra otro niño o contra cualquier persona con evidente intención de hacer daño, categóricamente SÍ. Eso está mal, y por ello están sus padres para corregirlos y poder enseñarles buenos modales. Los cuales se van aprendiendo poco a poco, ya que su cerebro, aún en formación y maduración está experimentando cosas nuevas y tiene derecho a olvidarse de vez en cuando. De a pocos se logra mucho, y este niño pronto empezará a dejar de hacer eso.

Pero si tenemos un niño explorador, curioso empedernido que ama poner las cosas en el suelo para poder apreciarlas mejor, puede pecar de emocionado y tal vez vaciar el cesto de juguetes al suelo pero no para hacer algún daño, sino para poder ver bien todo lo que contenía el cesto. Aquí también nosotros como padres los debemos invitar a guardar nuevamente el contenido y enseñarles que hay que ser un poco más delicados. Pero a lo que voy es a lo siguiente, un niño que tira las cosas para jugar no es un malcriado ni tiene padres que no son civilizados. Es un niño que está conociendo el mundo. Aquí más detalles:

Botar o lanzar objetos es una nueva y divertida habilidad para muchos niños de entre 18 meses y 3 años de edad. Poder abrir los dedos y soltar un objeto requiere un dominio de las habilidades motoras finas, y lanzarlo lejos precisa una buena coordinación de la vista y las manos. No es de extrañar que tu hijo quiera practicar esta emocionante habilidad.

Ellos están descubriendo que lo que lanzan cae hacia abajo y tal vez puede rebotar. Incluso les llama mucho la atención el sonido que emite cada material cuando choca con el suelo. Mi chino por ejemplo ahora cuando algo se cae dice: “Oh! She cayó!” y le enseño que eso pasa cuando suelta un objeto o lo empuja de la mesa de comer por ejemplo. Y es totalmente normal que lo vuelvan a hacer al instante que lo recogiste. Son niños, así son y así los amamos.

Es una etapa difícil para nosotras, pues nos toca limpiar o arreglar lo que sus traviesas manitos hacen: tallarines al suelo, legos, piezas de rompecabezas, platitos de plástico, cucharas panes, y lo que sea que tengan en su mano que les provoque “ver volando hacia el suelo”.

“A menos que tu hijo lance una piedra por una ventana o haya amenazado con hacer daño a alguien, no lo castigues”, señala una conocida psicóloga infantil.

Sin embargo, existen algunas sugerencias para llevar la fiesta de la mejor manera posible:

Enséñale qué es lo que puede y lo que no puede lanzar: El pequeño aprenderá lo que no debe botar lejos con más rapidez si hay muchas cosas que sí le permites, e incluso le animas, a lanzar. Las pelotas son una elección obvia (tener pelotas blandas en la casa reducirá el riesgo de accidentes). Pero los juegos de lanzar (como tirar bolsitas llenas de arroz en una cesta o lanzar piedras a un estanque) son incluso más divertidos para un niño de 2 años, sobre todo si juegas con él. El mensaje que quieres transmitir es que lanzar cosas está bien mientras lance las cosas apropiadas en el lugar adecuado y en el momento preciso. Además, estimulas su motricidad gruesa de una manera super divertida.

Corrige de manera entendible y calmada: Si el pequeño tira una piedra o un objeto inapropiado, quítaselo tranquilamente y dile: “Eso no se lanza, pero las pelotas sí”. Luego dale una pelota para que juegue, y empiece a jugar con ella juntos.

No a la agresividad: Si tu hijo tiende a querer hacerle daño a otros niños porque les lanza cosas, es importante que reacciones siempre de la misma manera, y ante todo con mucha calma y nunca levantando la voz, sabemos que los niños pequeños aprenden mediante la repetición. La próxima vez que lo haga, explícale que eso no se hace porque duele. Luego llévalo a un lado para que se tome un momento de reflexión y retirarlo de la situación.

Enséñale también a recoger las cosas: Cuando un pequeño lanza un objeto, luego podemos enseñarles que se deben recoger y guardar en su lugar. Eso también puede resultar divertido si lo acompañamos con la conocida canción de “a guardar, a guardar”. Ponte a cuatro patas con él y pídele que te ayude, eso es lo divertido del asunto.

Siempre tienes que dar el ejemplo: Puedes enseñarle a lanzar los pañales al basurero, los baberos al cesto de ropa sucia, y lo que no debes lanzar, como zapatos, carteras y cosas más pesadas pídele que te acompañe a guardarlas en su sitio.

Siéntense a comer juntos: Comer en esta etapa puede ser algo estresante y desordenado. Puedes sentarte a comer con él y así poder decirle tranquila pero firmemente “no” cuando intente botar su comida al suelo, y para sujetar su plato con la mano si es preciso.

Para terminar, quisiera comentar algunos puntos interesantes, porque sabían ustedes que el lanzar cosas también los ayuda en su desarrollo?

  • Les enseña a conocer y distinguir los objetos que hay en su entorno y le ayuda a formarse una idea mucho más acertada de cómo es su cuerpo. Un ejemplo: el niño, al lanzar su peluche al suelo, comprende que ese es un objeto aparte de él, y al mismo tiempo se percata de que tiene brazos y manos y de que éstas son partes integrantes de su cuerpo, que le permiten agarrar, manipular, soltar o arrojar las cosas a voluntad.
  • Descubre la relación causa-efecto y le enseña a ver que él puede conseguir que sucedan acontecimientos con sus actos, lo que a su vez favorece el desarrollo de su inteligencia.
  • También le permite adquirir nuevas percepciones de su entorno: le informa sobre la distancia, el espacio, el tiempo y la gravedad, aunque todavía no sepan que así se llaman.
  • Además, descubre las diferentes cualidades de los objetos que manipula: si son duros, blandos, si se pueden romper, si son pesados o ligeros, silenciosos o ruidosos (estos últimos son los que más le gustan).
  • Si le enseñamos que cuando algo se arroja también se recoge y se entrega a una persona si esta lo solicita, es el conocido juego del “dame y toma”, esto lo ayuda en sus habilidades sociales.

Así que ya sabemos, cuando un niño tira algunos jueguetitos al suelo, no es un niño anormal, está en una etapa de total desarrollo y necesita de tu apoyo para entender los límites.

Resultado de imagen para bebes tiran las cosas al suelo

 

3

Los 26 meses

Para mí resulta casi increíble que estemos ya en el segundo mes del segundo año mellicero. Sí, cumplimos los 26 meses y con este número se vienen algunos cambios en carácter, actitud y aprendizaje. Un mes lleno de contagios y virus virulentos que vuelan conchudamente por el aire contagiando a uno, a otro, a mamá, a papá u el círculo vuelve a empezar para volvernos locos a todos.

Resultado de imagen para 26

Recordemos siempre que cada bebé (o mejor dicho cada niño porque ya no son bebés) tienen su propio ritmo y proceso de crecimiento. Algunos desarrollan antes y otros lo hacen un poco más lento. No está mal, solo es su proceso y su tiempo. Respetarlos y acompañarlos es la clave para esta aventura que se llama “crecer”.

Pero cuáles son algunas de estas características comunes de los niños a los 2 años y 2 meses? Aquí un resumen con puntos importantes e interesantes para tener en cuenta:

Motricidad
Su producción artística mejora notablemente. Puede hacer círculos y líneas, tal vez un poco chuecas o a su manera, pero son figuras al fin. Su capacidad de actuación también se desarrolla: hace caras extrañas, imita sonidos y muecas nuevas. Físicamente está más proporcionado y estilizado, pareciéndose al cuerpo de un adulto pero en pequeño. Puedes notar que tal vez se haya adelgazado, pero en realidad lo que ha pasado es que ha crecido.

Lenguaje
Puede nombrar a todos los personajes de los cuentos que le gustan y canta canciones infantiles. Puede que aún no use las palabras exactas, pero debes tener en cuenta que cada niño tiene su lenguaje, algunos pueden tener dificultades para algunas letras como la R o la S. Ten paciencia y practica con ellos.

Juegos
En esta etapa tu hijo está preparado para compartir cosas con otros niños. Puede participar de actividades grupales que programe una animadora o maestra del nido. Su capacidad de lenguaje y su imaginación mejoran constantemente. Agrega palabras a su vocabulario diariamente pero debes ayudarlo a recordarlas al inicio para que capte y entienda.

Conducta
En esta etapa puede recordar perfectamente donde están guardados los objetos que conoce y dónde deberían colocarse de nuevo. Además puedes notar cierta rebeldía ya que comienza a desobedecer. En estos casos siempre tienes que explicar el porqué de tus prohibiciones. Por ejemplo, si sale corriendo por la calle, explícale que no lo debe hacer porque puede perderse. Prepárate a recordarle siempre las reglas ya que, al estar aprendiendo, las olvidará constantemente. Y a armarse de paciencia, porque los dos años son los que enseñan a nuestros hijos a que ellos tienen todo el poder de decisión del mundo para ellos. A educar con respeto.

Alimentación
No fuerces a tu hijo a comer en esta etapa si no quiere. Sólo intenta establecer el horario de las comidas y evita darle otros alimentos antes de sentarse a comer la comida principal. Es importante también que establezcas las reglas en la mesa. Por ejemplo no arrojar la comida al piso o no jugar con ella. Aquí tengo serios problemas porque a los dos se les da por días (a veces quieren y a veces no). No complazcas con platos especiales, en casa se come todo y lo que importa es que esté bien alimentado.

Sueño
Tal vez ya empezó a pasarse a la cama de los papis a media noche. Pues al tener independencia de poder salir de su camita sin ningún problema es más fácil. Pero si aún tiene cama con barandas puede aplicar el grito a mamá o papá para que corran en su auxilio.

3

Juguemos al amigo imaginario real

Yo nunca tuve amigos imaginarios de chiquita. Pero sí tuve un peluche que llevaba a todos lados, dormía con él y comía con él; cuando mi mamá lo lavaba me ponía triste porque perdía su forma, ya no era el mismo, pero a los días regresaba a su normalidad. Poco a poco, conforme fui creciendo, el oso de peluche fue quedando en un estante de mi cuarto, creo que es una etapa normal a partir de los dos años es tener un amigo imaginario.

Resultado de imagen para arti creativo

Es muy común que en la etapa de los 2 ó 3 años de edad, algunos seres, amigos, o héroes imaginarios aparezcan e invadan el día a día de los niños. Muchos niños empiezan a desarrollar un mundo de fantasía paralelo a la realidad en que viven. Si tu hijo está pasando por esta etapa, no te asustes ni te preocupes, porque eso es absolutamente normal.

Se dice que el tener un amigo imaginario básicamente se debe a que el niño quiere dar rienda suelta a su imaginación y pasa por una etapa del pensamiento mágico. Son amigos innanimados (osito, soldadito, objeto) que pasan a tener una vida y conversar y jugar con ellos de manera imaginaria. También se dice que aparecen porque los padres muchas veces están un poco lejos de sus hijos, pero esto solo es una etapa así que no debes participar en este mundo ni estimular a que esto siga siendo algo normal y cotidiano para ellos. Sin embargo, tampoco debes reprimirlos. Es una etapa que sola debe irse.

Qué pueden hacer los papás para entrar más en el mundo de los niños? Es fácil, simplemente jugar y pasar tiempo con ellos. No todo es trabajo, al final, el trabajo no te va a abrazar cuando lo necesites, tampoco pensará en ti cuando seas viejo (a) y tampoco te cuidará cuando más lo necesites. No te da amor y recibe amor de ti. Es algo que siempre debes tener en cuenta para dedicarle al menos unos minutos DE CALIDAD a tus hijos. Juega con él, crea con él, imagina con él.

Algunas actividades que puedes hacer con tus hijos en casa:

  • Pintar con crayolas en papeles grandes.
  • Pintar con temperas usando manos, dedos y pinceles.
  • Jugar con arena mágica.
  • Armar rompecabezas.
  • Crear instrumentos musicales con botellas, arroz y más cosas divertidas.
  • Moldear plastilinas con cortadores de galletas..
  • Rasgar papel de colores y pegarlos en un dibujo.
  • Jugar con bloques de madera.
  • Moldear cerámica en frío.
  • Armar rompecabezas.
  • Jugar memoria.

Estas son solo algunas ideas porque lo que podemos hacer en el mundo de los niños es infinito. Yo amo crear cosas con ellos y jugar con bloques de madera, hacer formas con plastilinas, dibujar lo que se nos ocurra con crayolas y plumones. Es lindo verlos reír cuando llego a casa con algo nuevo para hacer aún así sean papeles en blanco y un montón de crayolas. Por ejemplo, a mí me encantan las cosas de Arti Creativo  que venden en muchas librerías conocidas y en super mercados. Son de tipo didáctico y super útiles y duraderos. Y además, incentivan el juego entre padres e hijos y hace poco lanzaron justo una campaña en base al amigo secreto que debe dejar la posta al papá trabajador. Me enamoré de esa campaña y me cayó de perilla. Directamente al mail del papá de doble yema para tocarle el corazón. Inténtenlo, véanlo y compruébenlo.

Resultado de imagen para arti creativo

Así que ya lo saben: juega con ellos!