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Travesuras que duelen

Esta semana tuvimos un feriado y por ende, un día más para disfrutar con los mellis. Lamentablemente no fue el día de mi china. A pesar de los miles de cuidados que siempre tenemos con ellos, son niños, y a los niños les pasan cosas aunque tengan 10 pares de ojos encima, son niños, y los míos, son traviesos. En fin, como siempre una vez más el susto pasó y quedó una lección aprendida. Aquí les cuento para ver si en algún momento es de ayuda.

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En la mañana fuimos a visitar a la bisabuelita y jugamos un poco en la casa de la tía «pata» (tía Martha para los demás), ella tiene gatitos, y Naelle los ama. Ella ama a todos los animales del mundo, hasta a las palomas a las que muchos le tienen fobia. Estas gatitas ya están mayorcitas y por eso siempre le decimos que no se acerque mucho a ellas, con reniegos y un poco de protestas lo entiende y se aleja. Pero bastó un segundo que me di la vuelta para recoger algo que Marcel había botado para escuchar un escalofriante grito de mi china. La gata la había lapeado. Literalmente le metió un par de lapos en la cabeza, sin uñas, gracias a Dios. Luego de revisarla unas 4 veces al milímetro nos dimos cuenta que más que nada había sido un susto. Una vez más le explicamos que eso pasa cuando no nos hace caso, espero haya entendido. Ahora lo cuenta muy gracioso, pero el susto fue grande. Pero esto no es lo peor que le pasó en el día.

Llegamos a la casa para comer y luego de dormir jugamos un rato. Yo saldría con Marcel porque era su tarde, me he propuesto pasar al menos unas horas a la semana con cada uno por separado. Es tiempo de calidad que necesito pasar y dedicárselas especialmente a él y luego a ella. Eso es muy importante para reforzar nuestros vínculos. Como no estaría con mi china por algunas horitas, estuve jugando un rato con ella. Quería saltar, y como lo hace muy bien con los dos pies, estaba probando y retando sus habilidades para sentarse en cuclillas y saltar un poco más largo (de distancia). Una y otra vez le dijimos que no lo haga, y obviamente, lo seguía haciendo. Hasta que juacate…. fue a parar de cara al piso… un grito y lágrimas empezaron a caer. Era un llanto distinto, en verdad le dolía, pero aparentemente no tenía nada, hasta que vi la sangre. En principio casi me muero, descubrí que la sangre venía de su labio, ahora quería ver qué tan profunda era la herida, pero la sangre no me dejaba, la llevé al caño y pedí que alguien se llevara a Marcel que nos había seguido y miraba muy atento todo lo que pasaba, sin llorar (parece que será doctor), mientras mi china se deshacía en gritos y lágrimas. Le mojaba la boca y hacía presión (siguiendo mi instinto) pero la sangre no paraba. Sumando los gritos, los movimientos de Naelle y lo difícil que era que no me quitara la mano de la boca cuando hacía presión, quería explotar. Pero respiré y grité por favor que me pasaran agua con sal. Mojé un algodón en la mezcla y seguí haciendo presión por pocos segundos. Los pocos que ella me dejaba. Luego de unos minutos, empezó a disminuir. Confieso en esos minutos pensaba a qué clínica llevarla, cómo manejar y estar tranquila, el maletín, los pañales… pero todo empezó a ordenarse y para distraerla le preparé su leche y empezó a tomarla tranquila. Prendí la tele y todo pasó. Dejó de llorar, y la sangre dejó de brotar. Luego con la boquita hinchada y roja me decía «duele boca mamá», y yo quería morir una vez más.

A todo esto, luego busqué cómo actuar en caso de este tipo de accidentes, y creo que actué de manera correcta así que palmas para mí. El nerviosismo es otro tema, creo que poco a poco aprenderé a controlarme, pero las mamás somos así, que me perdone Dios por ser neuromamá.

Debemos tener en cuenta lo siguiente:
– Las caídas son muy frecuentes entre los niños. Al correr, trepar y jugar es normal que se golpeen y hagan daño en la boca, generalmente un corte o un rasguño en la piel del labio. Parecen muy aparatosas porque suelen sangrar e inflamarse mucho, pero se recuperan muy pronto.
– Es una zona que suele sangrar mucho e inflamarse enseguida, se pone bastante feo y puede asustar ver tanta sangre, a ti y al niño, por supuesto. Así que lo primero es mantener la calma e intentar tranquilizar al niño para poder valorar el tamaño de la herida y darle los primeros auxilios.
– Lo primero que debes hacer es cortar la hemorragia. Para ello necesitarás un paño limpio o una gasa esterilizada con la que deberás hacer presión durante algunos minutos.
– El segundo paso es limpiar la herida con agua, debes asegurarte que no quede suciedad (puede haberse caído en la pista). Recuerda lavarte tú las manos si vas a tocar la zona pero nunca refriegues ni intentes quitar restos de piel.
– Una vez limpia, dale unos cubitos de hielo envueltos en un paño o dentro de una bolsa, o si puede chuparlo con los labios, mejor. El frío ayudará a bajar la hinchazón y a terminar de cortar la hemorragia.
– Los cortes en los labios cierran rápidamente y no suelen necesitar sutura, pero hay casos en los que sí. Cuando esté la herida limpia y puedes ver realmente la magnitud del corte deberás valorar si basta con la cura que has hecho o necesita atención médica.

Y aquí viene el otro punto importante: cómo saber si debes llevarlo al médico?
– Si después de 10 minutos haciendo presión sobre la herida, la hemorragia no cesa.
– Si hay un corte profundo de más de centímetro y medio.
– Si el corte se ha producido con un objeto punzante, oxidado o sucio. Es posible que necesite la vacuna contra el tétanos si no la ha recibido últimamente.
– Si el corte tiene bordes irregulares.
– Si tiene suciedad incrustada que no has podido limpiar.
– Si a las horas o al día siguiente notas signos de infección o temperatura.

Felizmente, no necesitamos ir pero es bueno estar enterados de lo que debemos hacer en casos extremos. Y para mí, lección aprendida después del susto. A seguir practicando la tranquilidad para actuar rápido y de la mejor manera en estos casos.

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Finalmente el día terminó y comentamos que no había sido el día de mi china. Y para cerrar con broche de oro, en la noche antes de dormir, mientras ella estaba en su coche viendo tele, el coche se cerró con ella adentro. No le pasó nada, gracias a Dios pero casi muero del susto una vez más. Listo, punto final, el día se fue y cuando dormía la bañé en ruda creo. En fin, días malos hay, pero felizmente que los buenos borran cualquier rastro de los malos que pasaron y se fueron.

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Un consejo de un conejo con sueño

Este fin de semana no ha sido el mejor de todos los tiempos. Más bien todo lo contrario. El viernes nos fuimos a dormir un poco preocupados porque Marcel estaba con fiebre. Le di el santo panadol y con eso esperamos dormir bien, pero no. A las 2 de la mañana me desperté para tocarle la frente y estaba hirviendo. Le pusimos el termómetro y estaba con 38.5 entré en crisis… a pesar de las mil veces que doctores y especialistas me han dicho que «la fiebre es buena» porque significa que las defensas están actuando para expulsar el virus o infección, pero para mí es un tema.

Muchos están en contra de los remedios fuertes para bajar la fiebre, pero no soporté y le di Repriman… a la hora seguía caliente y al ponerle el termómetro estaba en 39. Le saqué la ropa y lo metí a la tina a las 3:00 am. Tenía que bajar esa fiebre aunque sea lo último que haga. Pasaron unos 40 minutos y la fiebre empezó a bajar. Ya a las 4:00 am volvimos a la cama y felizmente pudo dormir.

Lo peor vino después, cuando lo llevamos a la clínica al día siguiente y nos dijeron que no era más que un virus. Para eso no hay antibióticos, solo antipiréticos para bajar la fiebre y aliviar las molestias. Yo siempre había escuchado que el panadol era primero y si no hacía efecto era el turno de doloral (ibuprofeno), pero jamás había escuchado que se podían dar los dos juntos. En este caso, así lo indicaron. Esa noche fue terrible. Si bien la fiebre no subió en la madrugada, le dio un ataque / berrinche / pataleta, a las 12:00, 2:00 y 3:30 de la mañana. Eran reales berrinches. Nada lo calmaba y solo gritaba e incluso lloraba. Me estaba desesperando y no sabía cómo ayudarlo. Lo raro es que al día siguiente estaba fresco como una lechuga. En la noche del domingo la fiebre volvió a subir un poco y apliqué nuevamente ambas medicinas juntas. La misma historia multiplicada por 3. Otra vez la rabieta pero ahora fue más larga. Nada lo podía calmar y yo ya no sabía que hacer. Finalmente se cansó y se durmió en mis brazos en la mecedora, como cuando era un bebito. Yo lloraba con él dormido y me sentía perdida y asustada. Además, era lunes y tenía que ir a trabajar.

Ese día pensé que tal vez el remedio podía estarle chocando. Nunca le había dado los dos a la vez y creo que efectivamente fue eso. Ayer no le di y durmió bien. Pasa igual con algunos antihistamínicos. Ese es el truco según lo veo yo, cuando sepas que algún medicamento no le va bien a tu hijo, suspéndelo. Busca otras alternativas e intenta con otros nombres. Puede que algo no le esté haciendo bien y como aún no puede expresarlo, es más complicado aún.

En fin, ayer fue una mejor noche, pero hoy nos despertamos con la tos de Naelle. Y bueno, ese es el tema de la vida mellicera: prepárate para vivir todo doble, incluso los contagios a veces se viven más de dos veces y pasan a ser un círculo vicioso.

A sanarse mis chinos!

A sanarse!

 

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De la tos y otras hierbas más

¿Es que acaso no vamos a tener meses seguidos de paz? Creo que lo típico, como ya me lo habían adelantado, es que cuando los bebes entran al nido empiezan las enfermedades. Si bien mis bebes se han resfriado desde muy chiquitos, ahora es mucho más seguido. Empecé a conocerlos y el más enfermizo es Marcel, pero cuando mi Naelle se enferma, es con ganas. La fiebre le baja más lento a él, y a ella la tos. En esas estamos ahora. Ella con tos, de esas secas que perturban de solo escucharla, y él parece que lesionado del pie izquierdo de tanto corretear el fin de semana y una mala caída que tuvo bajando de un tobogán.

Lo que más me duele es verlos al llegar de noche. Parece que toda la angustia del día se desata cuando piso la puerta de la casa y los veo. Solo quiero detener el tiempo y juntar sus cabecitas a la mía pidiendo a la fuerza más potente de la vida que me pasen TODO mal a mí pero que salga de sus pequeños cuerpitos.

Ayer, luego de salir del doctor, en lugar de quedarme tranquila y esperar que las medicinas hagan efecto, fue al revés. Me sentí peor de estresada esperando que durante mi ausencia se les de correctamente cada uno de sus jarabes. Qué cruel es estar lejos de ellos cuando más necesitan de su mamá. Un teléfono se convierte en nuestro mejor amigo pero el enemigo de quienes los están cuidando. Porque, siendo totalmente honestos, debe ser totalmente desesperante tener un teléfono que suena y suena todo el día con la misma pregunta: ¿todo bien?

En fin, para hacer más llevadero el tema me puse a investigar remedios caseros para la tos y encontré bastante información interesante que comparto con todas las neuromamas como yo.

– Aceite de Oliva: Aplicarle una compresa en el pecho del bebe, empapada de una mezcla de aceite de oliva, alcanfor y vinagre; dejarla toda la noche.
– Ajo: Se aplica en forma de zumo (triturar varios dientes de ajo y exprimir el jugo en una cuchara) // Pelar una cabeza de ajos, revolverla con miel y molerla; se toma una cucharada de la mezcla cada hora.
– Alfalfa: Para fortalecer los pulmones, se muelen las semillas de alfalfa y se agregan una cucharadita a los alimentos cuando ya están servidos a diario.
– Avena: Poner a hervir 4 cucharadas de semillas de avena en dos litros de agua hasta que el agua se evapore hasta la mitad. Darle de tomar un par de tacitas al día repartidos en varias tomas.
– Berro: Darle de tomar lentamente antes de acostarse un vaso caliente de la mezcla de 100 gramos de jugo de berros (extraído por machacar sus hojas) con un vaso de leche y miel de abeja al gusto.
– Cebolla: Darle de tomar una cucharada cada hora de jarabe de cebolla (se rallan la cebolla y se agrega miel y se deja reposar toda la noche).
– Col: Poner a hervir una hoja de col en un vaso de leche durante 15 minutos. Darle de tomar repartido a lo largo de las comidas del día. Esta misma preparación resulta útil en los resfriados, gripe, etc. // Jarabe de col: Licuar las hojas de una col y añadir 2-3 cucharadas de miel. Cocer a fuego lento durante 20 -30 minutos, al tiempo que mezclamos los ingredientes. Guardar en recipiente hermético. Darle de tomar una cuchara 2-3 veces al día si persiste la tos o solo cuando aparezca.
– Compresas Calientes: Sobre el pecho con un paño, después con los paños fríos se deja ½ minuto. Repetir el ciclo por 3 veces, hacer en la mañana y otra en la noche.
– Eucalipto: Los baños de inmersión en agua caliente con extractos vegetales de eucalipto favorecen la descongestión.
– Higo: Hacer una infusión en un vaso de agua polvo de higo tostado como café y tomar 4 tazas al día. // Cocción de ¼ de litro de leche hervida con 12 higos secos durante 15 minutos. Darle el líquido resultante una vez filtrado y endulzado.
– Jugo: Preparar jugo mezclado con naranja, lima, limón, zanahoria y berros.
– Limón: Darle de tomar zumo de limón, diluido con agua en partes iguales, añadiéndole unas gotas de aceite de oliva. Mezclar y darle 2 veces al día.
– Líquido: Dar mucho líquido para que las secreciones se ablanden.
– Manzana: Preparar infusión 15 gramos de flores secas de manzana por litro de agua. Darle de tomar dos tacitas al día de a pocos.
– Rábano: Darle de tomar una cucharada cada hora de jarabe de rábano (se rallan el rábano y se agrega miel y se deja reposar toda la noche).
– Sauco: Administrar una cucharadita de infusiones de sauco. Tienen notables efectos antiinflamatorios y sedantes.
– Tomillo: Administrar 2-3 cucharaditas al día para desarrollar un efecto contra los gérmenes y para relajar los pulmones; además son tonificantes. Los baños de inmersión en agua caliente con extractos vegetales de tomillo favorecen la descongestión. Agregar a la tina sus juegos para que sea mas divertido el baño.
– Uña de gato: Poner en decocción ½ cucharada de uña de gato en ½ litro de agua. Tomar la siguiente dosis: 0-3 meses: 1-2 gotas; 3-6 meses: 2-5-gotas; 6-12 meses: 10 gotas; 1-2 años: 1 cucharadita.

Ayer apliqué la de Tomillo (pero con aceite de Just) y dormimos, un poco mejor. Voy a ver cuál de estos preparados hago hoy para ver cómo nos va. Todo sea porque mi china duerma bien y se empiece a sentir mejor.

Qué difícil es verlos enfermos. Que pase rápido esta mala racha por favor.

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Si estoy enfermito, me quedo en casita!

Hace unos días fui a una reunión con las mamis del nido y es increíble lo conectadas que pueden llegar a estar un grupo de mamás. Todas compartimos los mismos temores, inquietudes y ganas de ver crecer bien a nuestros hijos. Un grupo humano muy lindo en realidad.

Uno de los temas que más preocupa es el famoso «contagio». Es normal que cuando nuestros hijos empiezan a ir al nido / guardería / colegio, empiezan con la cuna o nido de virus y bacterias. Cuántas veces habremos escuchado lo difícil que es mantener a tu bebé sano cuando empieza el nido. La verdad es que uno no lo entiende del todo hasta que realmente los tiene en el lugar de los hechos.

El problema radica en los padres, son ellos quienes al ver a su hijo con un poco de moquitos, tos, mal de la panza o con algún tipo de ronchas que se multiplican y no hay rastros de zancudos a la vista, deben dejarlos en casa por uno o los días que sean necesarios. Obvio que si el niño es alérgico y se sabe que sus moquitos son a causa de eso, y el doctor así lo respalda, pueden seguir asistiendo sin problema. Pero si no es así, si es repentino y si el moco empieza a ser de color y más espeso, es sinónimo de que debe quedarse en casa.

En mi caso, cuando uno está malito lo dejo en casa y al otro también. Como siempre están juntos, comparten juguetes y a la vez comparten babas, es muy probable que se contagien. Lo mismo pasa en el nido. Pero a veces cuesta entenderlo e igual mandan a los pequeños al nido, tal vez porque ya coordinaron su día en la oficina, o porque no puede quedarse nadie con él en casa, pero es mejor pensar cómo solucionar el día a su lado que lejos de él contagiando y propagando un virus que por más pequeño que sea, puede mutar y hacerse grande.

Los niños quedarse en casa cuando presentan alguno de estos síntomas:
– Diarrea o heces que contienen sangre o mucosidad
– Una enfermedad que ocasione vómitos 2 o más veces durante las 24 horas anteriores, a menos que los vómitos sean causa de una afección que no es contagiosa
– Úlceras en la boca con babeo, a menos que sea causa de una afección no contagiosa
– Impétigo (una infección de la piel con úlceras eruptivas) hasta 24 horas después de haber iniciado el tratamiento
– Piojos en la cabeza (hasta que se haya proporcionado tratamiento adecuado)
– Sarna (una afección de la piel que causa comezón ocasionada por los ácaros) hasta que se haya administrado tratamiento
– Afecciones que sugieren la posible presencia de una enfermedad más grave, incluyendo fiebre, letargo, llanto persistente, irritabilidad o dificultad para respirar

Incluso con todas estas medidas de seguridad, es probable que algunas enfermedades se contagien en un centro de cuidado infantil. Para muchas de estas infecciones, un niño es contagioso por un día o más antes de tener síntomas. Esa es otra razón por la que es importante lavar sus manos y la de su hijo con frecuencia. Usted nunca sabe que su hijo u otro niño está transmitiendo un virus o bacteria. Afortunadamente, no todas las enfermedades son contagiosas (por ejemplo, la infección de oído). En estos casos, no es necesario separar a su hijo enfermo de los otros niños. Si se siente bien para estar en la guardería o en la escuela, él puede ir siempre que un miembro del personal pueda darle el medicamento que está tomando. Algunas veces su hijo enfermará mientras está en la guardería y necesitará irse a casa. Usted debe contar con un plan para que alguien pueda recogerlo.

Es importante también enseñarle al niño desde chiquito a cuidarse. De esta forma se previenen contagios:
– Enséñale a lavarse bien las manos, especialmente después de ir al baño, después de toser o estornudar y siempre antes de las comidas.
– Incluye en su mochila un frasco con líquido desinfectante para las manos (generalmente contienen alcohol) o toallitas desinfectantes pre humedecidas para que las tenga disponibles en la escuela en cualquier momento.
– Enséñale a no compartir sus toma todos, sus botellas de agua.
– Actualiza las vacunas de tu hijo(a) para que esté protegido(a). Consulta con el pediatra sobre las vacunas o refuerzos que necesita según su edad.

Creo que es básico que nosotros los padres tengamos en cuenta que es mejor mandar a nuestros niños sanitos para que disfruten sus días aprendiendo cosas nuevas y a a vez evitamos que se propague la infección.

El cuidado viene de casa!

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Pancita mala, días complicados

A veces los fines de semana no salen como uno los planea. Lo mismo pasa cuando hay feriados largos que pueden ser aprovechados para viajar o salir fuera de la ciudad a respirar otros aires. Nos pasó la semana pasada que celebramos Semana Santa. Pensamos ir a la playa, pero no pudimos hacerlo porque unos días antes Naelle empezó un proceso viral en el estómago que se también hacía que su naricita se cargue bastante. Lo peor fueron las escaldaduras por las veces que hacía caquita, porque por más que la cambiaba al instante, se irritaba. Me partía el alma cambiarla y verla llorar mientras la curaba. Felizmente, los menjunjes que le pongo hacen efecto y salió rápido del tema.

Pero, como tengo dos cachorros, ambos se pasan los bichos aún así los tenga en cuarentena. Fue así como Marcel cayó más o menos el viernes, pero lo de él fue un poco distinto. Hacía más veces que Naelle, pero no tan líquida. Era más bien una consistencia un poco espumosa, cosa que me hizo entrar en pánico porque volví unos meses atrás cuando pasamos por el proceso de la «APLV» (alergia a la proteína de leche de vaca) de la cuál ya hemos hablado en anteriores oportunidades y es mi trauma hiper supremo porque sufrí la vida con eso y mi Marcel chiquitin.

Así que, a pesar que el doctor ya me había dicho que era lo mismo que tenía Naelle, a parte de hacer lo que me recomendó para ella, tomé algunas medidas «extras» que les pongo aquí para cualquier emergencia diarreística que tengan en casa:

  • Dales toda el agua que sea necesaria.
  • Prepara panetela de arroz y úsala hasta para hacer su leche.
  • Si tienes suerte y le gusta el Frutiflex te ganaste. Ofrécele de a pocos.
  • Existen soluciones salinas como: Coleflux o Tiorfan disuelta en agua (una onza y media).
  • Estate pendiente siempre de su temperatura.
  • Si las deposiciones son abundantes, conserva un pañal y llévalo a analizar.
  • Pide en el laboratorios un coprocultivo y un análisis de reacción inflamatoria en heces (te juro que te quedarás más tranquila si lo haces, además te adelantas a lo que te puede pedir el médico).
  • Mantener la dieta común, basada en alimentos que no tengan fibras ni verduras verdes. Si le vas a dar fruta que sea solo cocida.
  • Sólo en infecciones severas ocasionadas por bacterias se recurrirá al uso de antibióticos, y siempre bajo prescripción del pediatra.
  • En caso de que el niño tenga parásitos intestinales o amebas se recurrirá al uso de medicamentos específicos (antihelminticos y antiamebianos, respectivamente).

Creo que cuando recibí el resultado de los análisis, en los que no salía nada malo, me quedé más tranquila, y al día siguiente empezó a hacer deposiciones menos frecuentes y ya no tan espumosas. Todo estaba bien y eso era lo principal, todos tranquilos y felices.

Es que las diarreas y fiebres son las que más detesto. Porque no sabes de qué son, o qué las ocasiona, además que pueden ser peligrosas si no las controlas y tratas a tiempo obviamente. Y bueno, la parte cómica de toda esta novela es que nunca en la vida pensé hablar tanto de «cacas». Las preguntas clásicas (sobre todo cuando eres una mamá que está lejos y no puede ver los pañales) que siempre te acompañarán son cosas como: cómo era la caca? de qué color? muy aguada? tenía forma? había moco? no había nada parecido a sangre no? olía demasiado fuerte?… y siempre cerrarás la conversación con un: avísame si vuelve hacer. Y ya la rematas con un: si puedes me mandas una foto.

El colmo de los colmos, pero soy así pues. Y qué!

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Terrores nocturnos: noches en vela

Después de investigar en internet y preguntarle también al pediatra, estamos casi seguros que Marcelin sufre de los llamados «terrores nocturnos». Es por eso que algunas noches, cuando todo indica que será una buena noche, empieza de pronto la pataleta, berrinche o posesión satánica que hasta llegué a creer. Y es que empieza a gritar, patalear, renegar, llorar y muchas cosas más por un rato hasta que luego se calma. Era raro, y era casi imposible que fueran simples berrinches, porque él estaba dormido. todo el tiempo.

Así fue que empecé a investigar primero sobre las pataletas, que lo normal es que empiecen a los dos años aproximadamente, pero en el caso de mi chino empezaron un poquito antes. Tal vez porque con su hermana no hay mucha tolerancia y por cualquier cosa explota. Ya estamos trabajando en ello, pero lo de las noches, es otra cosa. Empieza renegando un poquito, y cuando nos acercamos estalla: empieza a gritar, a veces con ojos cerrados y otras abiertos, pero no se calma con nada. Lo que hacíamos nosotros era cargarlo y empezar a hablarle tratando de que se distraiga con algo. Esa no es la mejor forma de ayudarlo según entiendo ahora. Pero en ese momento me asusté, lo confieso. Pensé que algo pasaba y yo me ponía más nerviosa y los dos llorábamos y no sabía ni como ayudarlo. Típica mamá primeriza y asustadiza. Su papá venía y se lo llevaba a otro lado y poco a poco iba pasando. Lo peor era que nos agarraba a todos con sueño por eso no atinábamos bien a qué hacer, solo sacar corriendo a Naelle del cuarto de al lado y llevarla un poco más lejos porque si se despierta ella a la vez: CAOS TOTAL.

Hasta que le conté al doctor, y me dijo que esas no eran pataletas, sino, terrores nocturnos:
Durante una noche típica, el sueño pasa por una serie de fases. Cada una de ellas se asocia a una actividad cerebral particular, y la fase de movimientos oculares rápidos (MOR o REM en inglés) es cuando tienen lugar la mayoría de sueños. Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM. A diferencia de las pesadillas (que ocurren durante el sueño REM), un terror nocturno no es un sueño desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.

Los terrores nocturnos suelen ocurrir de dos a tres horas después de que el niño concilie el sueño, cuando tiene lugar la transición desde la fase de sueño más profunda no REM a la más superficial de sueño REM, la etapa en que se producen los sueños. Por lo general, esta transición sucede con suavidad. Pero en ocasiones el niño se agita y se asusta —y esa reacción de miedo es el terror nocturno.

Durante un terror nocturno, un niño puede incorporarse y sentarse en la cama súbitamente y ponerse a chillar o gritar como si estuviera sumamente angustiado. La respiración y el ritmo cardíaco se le pueden acelerar, puede empezar a sudar, a agitarse y a comportarse como si estuviera sumamente alterado y asustado. Al cabo de unos minutos o algo más, el niño se calma y se vuelve a dormir plácidamente.

A diferencia de las pesadillas, que se suelen recordar, al día siguiente los niños no tienen ningún recuerdo del terror nocturno porque estaban dormidos mientras ocurrió —y no tienen imágenes mentales que evocar.

Se dice que los terrores nocturnos se deben a una hiperactivación del sistema nervioso central (SNC) durante el sueño. Esto puede ocurrir porque el SNC (que regula la actividad cerebral durante el sueño y la vigilia) todavía está madurando. Algunos niños heredan una tendencia a esta hiperactivación; aproximadamente el 80% de los niños que tienen terrores nocturnos tienen un pariente que también los experimentó o bien que sufrió de sonambulismo (un tipo similar de trastorno del sueño) durante la infancia.

Pueden aparecer en niños que:

  • estaban muy cansados, enfermos, estresados o fatigados
  • estaban tomando un medicamento nuevo
  • dormían en un entorno nuevo o lejos de su casa.

Los terrores nocturnos son relativamente poco frecuentes —solamente afectan a entre el 3 y el 6% de los niños, mientras que prácticamente todos los niños tienen alguna pesadilla de vez en cuando. Los terrores nocturnos se suelen dar en niños de entre cuatro y doce años, pero se han descrito en niños de solo 18 meses. Parecen ser un poco más frecuentes en los niños que en las niñas.

Un niño puede tener un episodio de terror nocturno aislado o varios antes de que este tipo de episodios desparezcan por completo. La mayoría de las veces los terrores nocturnos desaparecen solos conforme va madurando el sistema nervioso.

Muchas veces los padres no sabemos cómo reaccionar ante uno de estos episodios en nuestros hijos porque por más que intentamos no logramos consolarlos. Estos terrores nocturnos no tienen tratamiento, pero podemos contribuir a que no sucedan, o al menos con menor frecuencia de la siguiente manera:

  • Reduzca el estrés a que está sometido su hijo.
  • Establezca y mantenga una rutina para antes de acostar a su hijo que sea simple y relajante.
  • Asegúrese de que su hijo descansa lo suficiente.
  • No permita que su hijo se canse demasiado estando levantado hasta tarde.

Creo que es una etapa por la cual algunos niños pasan, y la diferencia entre este tipo de terrores y una pesadilla común es que al día siguiente el señor se despierta feliz y contento como si nada hubiese pasado.

Veamos cómo nos va en estas siguientes noches, tengo fe en que el tiempo nos ayudará y cada vez serán menos noches malas y más noches de dulces sueños.

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Peso y altura

La semana pasada fue el control del año y medio de los bebes y su respectivo pinchazo. Como siempre, Marcel lloró un ratito y Naelle un montón, sufro con ellos cada vez que los vacunan. Esta vez tocó el refuerzo de la hexavalente y parece que duele un poco más ahora que están más grandes. No me queda más que abrazarlos y secarles las lágrimas. Todo lo hago por su propio bien y ellos algún día lo entenderán.

Cada vez que vamos al doctor, desde que son bebés, para mí es un poco estresante el tema del peso. Mes a mes luché para que salieran rápido de la prematuridad en cuanto a peso y puedan recuperar y llegar a un buen peso al año. Generalmente, dicen que deberían llegar con promedio 10 u 11 kilos al cumplir el año. Marcel logró el objetivo, pero Naelle no. Ella es chiquita, flaca y encima odia comer. La molestan como bebe light, pero a mí me estresa, me preocupa y me pone ansiosa. Lo reconozco y no tengo problema. Por eso es que a veces nos quedamos más de una hora en la silla intentando que coma (nunca obligándola a abrir la boca) estoy en contra de ello, pero sí distrayéndola y haciendo que juegue para ver si en algún momento abre grande la bocota como buenas veces lo hace feliz.

No pensé que sería necesario el recurrir a vitaminas o estimulantes de apetito, pero esta semana empezamos con el Pediasure y con el Pharmaton Kiddi. Eso y probar con varias cosas hasta encontrar qué le gusta más, muy a parte del huevo. El sábado que fuimos a tomar desayuno comió un platote de huevos revueltos (obvio que con Marcel) y me pareció increíble. Estaba feliz y abría la boca increíblemente grande, como nunca! Yo estaba feliz y un poco extrañada también.

Bueno, el tema es que esta lucha constante no se acabará de la noche a la mañana, y lo tengo claro. Solo me queda armarme de paciencia (tal y como me cargué de ella cuando de bebé no tomaba más que 2 onzas de leche) y seguir de pie en la lucha. Será una historia «linda» para contar cuando sea grande, mi china tendrá que hacer puntos con su viejita por todo lo que la hizo sufrir de bebé.

Y bueno, un mensaje para las mamis preocupadas, no hay que ser tan ansiosa ni esperar con miedo ni temor la hora de la comida, porque así como nosotras nos sentimos, hacemos que ellos lo sientan y sea peor. Solo vivamos un día a la vez aunque cueste, y si en un mes solo subió 100 gr. pensemos que el siguiente será un poco más, y así mes a mes. Total, no seremos las únicas con hijos difíciles para comer no?

Aquí algunos tips para llevar un mejor control del peso y talla de tu bebé:

La herencia genética y el momento de la gestación que el bebé elige para nacer determinan, en principio, su peso y talla. Así, el tamaño de los padres influye en el peso y talla del bebé no sólo en el momento del nacimiento, sino también en su desarrollo posterior. Respecto al momento del parto, hay que hacer una distinción entre los que nacen a término y los que se adelantan a la semana 38 de gestación. En otras ocasiones, una enfermedad materna que no le haya permitido recibir suficiente alimento durante el embarazo o una diabetes gestacional también pueden determinar el peso y talla del bebé al nacer.

Algunas de las preguntas que nos hacemos siempre, tienen respuestas. Por ejemplo

¿Cuándo se considera que un bebé nació bajo de peso? Por debajo de los 2.500 gramos, se considera bajo peso en los bebés nacidos a término, mientras que por encima de los 4 kilos, el peso es evaluado como alto. Un bebé promedio pesa 3 kilos al nacer.

¿Cuánto debería aumentar de peso y talla por mes un bebé? La medición del peso y la talla son controles rutinarios que llevará a cabo tu pediatra en cada visita. Es importante «no obsesionarse» con estas medidas porque los picos de aumento de peso y de crecimiento no son siempre los mismos y, durante el primer año, cambian cada trimestre. Así, durante los primeros tres meses, el aumento de peso oscila entre 750 – 900 gramos mensuales. Entre el tercero y sexto mes, decrece y el aumento gira en torno a 500 – 600 gramos mensuales. Entre el sexto y noveno mes, el aumento de peso es menor, entre 350 – 400 gramos mensuales. Y, finalmente, entre el noveno mes y el año de edad, el promedio mensual se sitúa entre 250 – 300 gramos. Aveces más, a veces menos.

Y ahora, las tablas referenciales de las tallas y pesos que debería tener un bebé a lo largo de sus primeros años. Es referencial totalmente, mi Naelle por ejemplo, no cumple con esta tabla y no moriré del estrés por eso.

cuadro de peso y talla

 

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Cuando llega la fiebre

Empezamos los 14 meses un poco de malas. Mi china cayó con fiebre el día domingo y la verdad es que en ese momento no entendía qué era lo que tenía. La mayoría de veces la fiebre llega antes y luego se ve por qué hizo esa reacción. Puede ser una eruptiva, infección (a alguna parte del cuerpo), resfrío, o las malditas amigdalitis que hasta ahora nos han atacado varias veces.

Primero aplicamos el clásico panadol, pero ya en la noche cuando subió a más de 39° le dimos Repriman. Siempre es bueno tener en el botiquin no solo panadol sino también esas gotitas que son para cuando la fiebre sube demasiado. Solo se da en casos de que la fiebre sea más de 38.5° y ya se le haya dado panadol unas 4 horas antes mínimo.

El lunes, no pudimos contener el trauma de papás primerizos aunque ya tengamos más de 1 año con esa insignia y aprendiendo día a día, y la llevamos al doctor. De paso a su hermano también que muy probable es que estos días esté por ese camino (esperemos que no). El resultado: infección a la garganta. Pero yo hasta el día de hoy, ya el tercero con fiebre, me traumo de pensar que puede ser una de esas eruptivas del demonio que no avisan hasta que aparecen de la nada.

Pero bueno, vamos a lo nuestro. Qué hacer cuando un bebe está con fiebre y estamos en casa sin poder llevarlos a un médico?

  • Quitarle un poco de ropita para que el calor pueda dispersarse: la ropa tiene la facultad de “coger” el calor corporal y mantenerlo, evitando también que el aire del exterior toque nuestra piel y nos enfríe. Cuando un bebe tiene fiebre lo ideal es que no haya ropa para evitar todo ello. Cuanto más fresquitos estén mejor, así que cuanta menos ropa lleven mejor.
  • Evitar lugares calientes: si es invierno y estamos en casa con la calefacción puesta puede ser interesante  bajar la temperatura de la casa. En verano debemos tener en cuenta lo mismo, que estén en una habitación ventilada, pero sin que estén en corrientes de aire.
  • Bañar al bebé un buen rato con agua tibia (NO CALIENTE): otra solución para robar calor al cuerpo es ponerlo en contacto con agua que esté a menor temperatura. El cambio debe ser gradual, evitando baños fríos (hay gente que hace eso, a mí me da mucha pena y miedo también), porque puede ir mal. Lo ideal es calentar el agua como siempre (34-36ºC) y dejar que pase el tiempo para que el agua vaya bajando de temperatura (jugando con él, explicándole cosas, etc.).
  • Utilizar compresas frías: esto es muy típico y muy de las películas. Podemos coger un paño o toalla pequeña y mojarla con agua fría. Se aplican en la frente, en la nuca y las muñecas y se van cambiando a medida que dejan de hacer efecto (se vuelve a mojar). A medida que la circulación sanguínea va pasando por sus manos y brazos el cuerpo va bajando un poco la temperatura (que sería un recurso para no pasarse todo el día completamente metido en agua).
  • Hacer una dieta líquida para que vaya rehidratándose: si el niño está sudando a causa de la fiebre es aconsejable que le vayamos hidratando. Algunos niños tampoco quieren comer mucho si tienen fiebre, algunos incluso vomitan, y pueden aceptar mejor una dieta líquida, que nos ayudará a rehidratarlos. Se aconsejan juguitos, agua o caldos y, en caso de los bebés, suero oral o leche.
  • Intentar que el niño esté tranquilo: si el niño tiene fiebre elevada lo más probable es que no tenga ganas ni de pestañear. Si en cambio no tiene mucha fiebre sí puede ser que aún tenga fuerzas para moverse (y moverse mucho) y son muchos los niños que, aún con fiebre, no paran. No es que haya que atarles a la silla para que no se muevan, pero se aconseja tratar de hacer con los niños actividades más tranquilas que no les haga aumentar la temperatura corporal ni sudar.
  • Darle infusión de girasol: una de las propiedades del girasol es la de ayudar a bajar la fiebre. Se utilizan pétalos secos de la flor de girasol y se hace una infusión con ellos. Para ello se hierve agua, se ponen los pétalos dentro y se deja reposar 10 minutos. Se filtra la mezcla y se le añade azúcar o miel, algo que le dé un poco de sabor dulce. Se le dan un par o tres de cucharadas cada 8 horas.
  • Enfriar al bebe desde los pies: esto se haría robando el calor desde abajo, desde las plantas de los pies. Mucha gente aprovecha el verano para caminar descalza y, en contacto con el suelo frío (depende del suelo que tengas), el calor parece que disminuye un poco. Además de hacerle caminar descalzo o de meterle los pies un rato en una tina con agua templada tirando a fría, podemos ponerle rodajas de papa cruda en la planta de los pies. Cuando se calienten las cambiamos por otras que deberán seguir robando calor de sus pies.

Con todo esto, espero que mi chinita se cure pronto. Además que el doctor ya nos dio los medicamentos adecuados. No soy muy partidaria de las medicinas, pero cuando se trata de aliviar el dolor o molestia de mis hijos, doy hasta la vida misma. Y yo, seguiré pidiendo cada noche que me pasen todo a mi pero que ellos estén bien. Que a mí me duela, y a ellos no. Yo soy más grande y puedo soportar todo por ellos.

Hoy, llegaré a la casa a abrazarla y poner mi frente sobre la de ella y repetir una vez más lo que siempre les digo cuando «nos enfermamos»… pásame todo tu dolor chinita. 

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Conociendo más sobre la APLV

Últimamente escucho mucha gente que se identifica conmigo por el tema de la alergia a la proteína de leche de vaca (APLV). Mamás que sufren por no poder darle su leche a sus bebés porque a pesar de la dieta, les sigue haciendo daño. Y es que no solo se trata de suprimir los lácteos, es mucho más que eso. Una mamá que quiere limpiar su leche de proteína de leche de vaca debe tener en cuenta muchas cosas, como leer las etiquetas de todo lo que consume y asegurarse que todo vegetal o fruta no contenga ningún compuesto dañino para los alérgicos.

En mi caso, yo lo intenté, pero era tal mi frustración por seguir haciéndole daño a mi bebé, porque luchaba por producir más leche y repartirla para dos boquitas, que decidí solo darle a Naelle y empezar con la leche de arroz para Marcel. Unos días después de decidirlo, todo cambió. Me muero de pena de pensar en eso del «vínculo cuando das de lactar», y ese era mi principal temor, pero fue lo mejor que pude hacer para él. Y ahora, es el bebé con más mamitis que jamás pude conocer. Así que eso de que cuando una mamá no le da su leche a su bebé es menos mamá, es falso. Pero hoy no hablaremos de eso, sino de lo que una mami debe evitar para no seguir potenciando la alergia en su bebé.

La clave para una dieta libre de alergia es evitar todos los alimentos o productos que contengan el alimento al que el niño es alérgico. Los productos a los que su hijo es alérgico se denominan alergenos.

La alergia a la proteína a la leche de vaca, que es distinto a ser intolerante a la lactosa, es una respuesta anormal del cuerpo frente a las proteínas encontradas en la leche de vaca. Es más común entre los bebés y los niños pequeños. La leche y los productos lácteos se encuentran en muchos alimentos. Algunos de los productos lácteos más fáciles de reconocer son la crema, el queso, la mantequilla, el helado y el yogur. Pero pueden estar también ocultos en los alimentos que comemos normalmente.Con el fin de evitar los alimentos que contienen leche, es importante leer las etiquetas de los alimentos y bueno, trata de investigar qué otros alimentos contienen compuestos que dañan a un alérgico. Por ejempo, y aunque usted no lo crea la fresa, el maní y la aceituna lo tienen.

Información importante para evitar la leche y los productos lácteos:

  • Las palabras «no lácteo» en la etiqueta de un producto indican que este producto no contiene mantequilla, crema o leche. Sin embargo, no necesariamente indican que no contengan otros ingredientes lácteos.
  • Las carnes procesadas, entre ellas, los hot dogs, las salchichas y los fiambres en conserva, frecuentemente contienen leche o se procesan en líneas que contienen leche. Por eso lee cuidadosamente todas las etiquetas de los alimentos.

Cómo leer una etiqueta para una dieta libre de leche:
Asegúrate de evitar los alimentos que contienen cualquiera de los siguientes ingredientes:

  • Aromatizante de mantequilla artificial.
  • Mantequilla, grasa de mantequilla.
  • Caseína.
  • Caseinatos (amonio, calcio, magnesio, potasio, sodio).
  • Queso, requesón, cuajadas.
  • Crema.
  • Natillas, pudín.
  • Ghee.
  • Half and Half™.
  • Hidrolizados (caseína, proteína de la leche, proteína, suero lácteo, proteína del suero lácteo).
  • Lactoalbúmina, fosfato de lactoalbúmina.
  • Lactoglobulina.
  • Lactosa.
  • Leche (derivados, proteína, sólidos, malteada, condensada, evaporada, deshidratada, entera, baja en grasas, sin grasas, desnatada).
  • Turrón.
  • Cuajo de caseína.
  • Crema agria.
  • Sólidos de la crema agria.
  • Suero lácteo (sin lactosa, desmineralizado, concentrado de proteína).
  • Yogur.

Otras fuentes posibles de leche o productos lácteos:

  • Condimento de azúcar morena.
  • Condimento de caramelo.
  • Chocolate.
  • Harina alta en proteína.
  • Margarina.
  • Condimentos naturales.

Ahora, les dejo una tabla que me facilitó mi doctor, que extrajo de «The University of Chicago Medicine». Algunas cosas no venden aquí, pero podemos ver claramente qué debemos evitar para estar libres de proteína de leche de vaca.

ALIMENTOS PERMITIDOS NO PERMITIDOS
Bebidas Bebidas gaseosas.Café.

Té.

Fórmulas lácteas sustitutas de la soya, agua.

Bebidas de frutas.

Todos los tipos de leche, (entera, baja en grasa, desnatada, kumis, evaporada, condensada, en polvo, chocolate caliente).Yogur, ponche de huevo, batidos de leche, maltas.

Todas las bebidas hechas con leche o productos lácteos.

Panes Panes sin leche.Pan francés. Tostada francesa hecha con leche.

Pan de trigo, blanco, centeno, maíz, harina de trigo sin cernir, gluten y de soya preparados sin leche o productos lácteos. Tostada francesa hecha con leche.

Galletas de trigo sin cernir o galletas de arroz. Tostada francesa hecha con leche.

Pan de trigo, blanco o de centeno. Tostada francesa hecha con leche.Bizcochos, roscas, magdalenas, panqueques, wafles, zwieback, galletas saladas, bizcocho tostado. Tostada francesa hecha con leche.

La mayoría de los panes y bolillos preparados comercialmente contienen leche o productos lácteos. Tostada francesa hecha con leche.

Tostada francesa hecha con leche.

Cereales Cualquier cereal al que no se le haya añadido leche o productos lácteos. Cereales ricos en proteína.Cereales preparados y pre-cocidos con sólidos lácteos, caseína u otros productos lácteos añadidos.
Postres Merengue, gelatina, paleta de helado, paletas de fruta, batido de fruta o torta cabello de ángel.Pasteles, galletas, pasta de hojaldre sin leche o productos lácteos. Pasteles, galletas, natillas, pudín, postres de nata o sorbetes con productos lácteos.

Helado, pastel de crema.

Pasteles pintados con leche, cremas de queso, panecillos.

Huevos Preparados sin leche. Huevos revueltos con leche, huevos cremosos, sustitutos del huevo.
Grasas Aceite vegetal, grasa de la carne, tocino, manteca, salsa sin leche.Mantequilla de maní (hecha sin sólidos lácteos).

Margarina sin sólidos lácteos.

Margarina kosher.

Mantequilla, crema, margarina. Aderezos para ensaladas o mayonesa con leche, sólidos lácteos o productos lácteos.

Algunos sustitutos de la mantequilla y cremas no lácteas.

Frutas Todas las frutas frescas, congeladas, o enlatadas y los jugos de fruta sin leche. Cualquier tipo de fruta servida con leche, mantequilla o crema.
Carnes, Pescado, Aves y Queso. Carne horneada, a la parrilla, hervida, asada o frita: de vaca, ternera, cerdo, pollo, pavo, cordero, pescado, vísceras o tofú (preparado sin leche o productos lácteos).Salchicha, delicatessen, carnes enlatadas o jamón si están hechos sin productos lácteos.

NOTA: Una pequeña cantidad de personas con la alergia de la leche de la vaca pueden desarrollar una reacción a la carne de vaca. Así, ésos con la alergia de la leche de la vaca deben tener cuidados al consumir la carne de vaca o los alimentos que contienen la carne de vaca.

Todos los quesos, requesones, quesos cremaAlgunos tipos de salchicha, embutido de bologna, salchichas de Frankfurt.

Carnes empanadas, rollo de carne molida cocida, croquetas, guisos, hamburguesas (a menos que estén preparadas sin leche).

Platillos preparados comercialmente hechos con leche o sólidos de leche.

Papas y sustitutos Macarrones, fideos, espaguetis, arroz.Papas blancas o dulces preparadas con leche, mantequilla, crema o margarina permitida. Papas gratinadas, con mantequilla, con crema, horneadas o sustitutos.Macarrones con queso.

Puré de papas con leche o mantequilla.

Papas fritas congeladas pulverizadas con lactosa.

Sopas Caldo, sopita, consomé o sopas con una base de caldo o con todos los alimentos permitidos. Cremas, sopas de pescado, sopas de crema.Todas las sopas hechas con leche o productos lácteos.
Dulces Jarabe de maíz, miel, mermelada, jalea.Paletas, dulces hechos sin leche o productos lácteos.

Azúcar granulada, morena o en polvo.

Dulces hechos con leche tales como chocolate, dulce de azúcar y leche (fudge), caramelos suaves, turrón.
Vegetales Todos los vegetales frescos, congelados o enlatados sin leche o productos lácteos añadidos.Todos los jugos vegetales. Los vegetales gratinados, con mantequilla, con crema u horneados.Vegetales rebozados.

Suflé de vegetales.

Varios Salsa de tomate, aceitunas, encurtidos, nueces, hierbas, polvo de chile (ají), sal, especias, condimentos.Cualquier alimento que esté libre de leche, queso, mantequilla y que no contenga leche en polvo o suero de leche. Todos los alimentos con leche, queso, mantequilla, caseína del suero, caseinatos, hidrolizados, lactosa, lactoalbúmina, lactoglobulina o componentes de la leche, aromatizante de la mantequilla artificial.Sustitutos no lácteos que contengan caseinato.
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La temida prueba del año

Un año nuevo empieza con retos y pruebas. Es difícil explicarlo sin que tiemble un poco del miedo pero aquí vamos. Hace 11 meses diagnosticaron a Marcel con APLV (alergia a la proteína de leche de vaca) y por eso empezó a tomar leche de arroz. Yo en ese entonces tenía aún leche materna, pero me tuve que quitar todo lo que contenga esta proteína. Que no es solo lácteos como muchos piensan, hay alimentos que contienen esta proteína aunque no creamos, por ejemplo la fresa. Increíble, pero cierto. Por ello decidí no darle más leche a mi bebé, con todo el dolor de mi corazón, y por su bien, se la quité. Yo podía quitarme TODO lo que me dijeran, pero era horrible ver cómo a pesar de todos los intentos algo más le estaba haciendo daño que yo comía y no sabía qué podía ser. Además, sumado a ello mi estrés por tomar MÁS cosas y líquidos que me hagan producir MÁS leche para Naelle. Pues no tenía cantidades industriales como había soñado meses atrás. Esa también fue una experiencia difícil de la que hablaré más adelante.

La leche elegida fue Blemil Plus Arroz. A la semana de tomarla, Marcel empezó a mejorar poco a poco, y obviamente yo me sentía cada vez más tranquila. Al principio me moría de miedo pensando que esa alergia sería para toda la vida y cada vez que él consumiera algo que le haga daño sería lo peor para su pancita. Pero el doctor me dio una buena noticia «generalmente, esas alergias se van al año de nacidos». Por eso contaba los meses para llegar al año con mucha emoción pero a la vez con algo de temor. Y el día llegó.

El viernes pasado fue su control del año, luego de las vacunas correspondientes (Varicela mode on) me dijo que ya debía empezar con el cambio de leche. El cambio empezará en unos días que se acabe la leche de Naelle, pues como tomarán la misma, debo abrir la lata nueva cuando ambos empiecen para hacerlo bien. Primero alternaré las leches: el primer biberón será de arroz, el segundo será leche con proteína de vaca, y el tercero de arroz nuevamente. A los quince días, si Dios quiere, iniciaré dos semanas con solo un biberón de leche de arroz y si sucede lo mejor de la vida ya empezaremos a usar leche de vaca al 100% para ambos.

Esa sería la mejor de las noticias porque indicaría que mi bebé está curado y libre de APLV!!! Esa alergia que tanto odié y me hizo patalear la vida entera durante el segundo mes de mis bebés en el mundo. Además, hay otro factor FUNDAMENTAL aquí. Esa leche es mucho más costosa que las leches normales. Un gran alivio para el bolsillo sin duda. Pero lo principal será lo que ya comenté. Que mi bebé estaría libre por fin!

Confieso que ahora cada noche que le doy su leche y se la toma dormidito, le pido a Dios que me ayude a pasar esta prueba. Que me de las fuerzas necesarias aceptar lo que él decida y si tengo que pasar por un momento feo como el de hace meses y ver como Marcel se quejaba del dolor de pancita y me asustaba con sus pañales llenos a tope, me ayude a sobrellevarlo y redireccionar el carril nuevamente al camino en el que estamos ahora.

Sobre la alergia

Casi todos los bebés están inquietos en algunos momentos. Pero hay algunos que están demasiado inquietos porque son alérgicos a la proteína de la leche de vaca, que además constituye el principal componente de la mayoría de las leches artificiales comercializadas para lactantes.

La alergia a la leche la pueden padecer personas de todas la edades; de todos modos, se trata de un tipo de alergia que abunda más en los lactantes (la padecen entre el 2% y el 3%), aunque la mayoría de ellos la supera con le edad.

Si cree que su hijo padece alergia a la leche, hable con el pediatra sobre la posibilidad de probar reemplazar leche artificial elaborada sin leche de vaca y de los lácteos en general.

La alergia a la leche ocurre cuando el sistema inmunitario interpreta equivocadamente que la proteína de la leche es una sustancia peligrosa, contra la que se debe defender el organismo. Esto inicia una reacción alérgica, que puede hacer que el bebé se ponga inquieto e irritable, se le revuelva el estómago y presente otros síntomas. Muchos de los niños que son alérgicos a la leche de vaca también reaccionan a la leche de cabra y a la de oveja, y algunos también son alérgicos a la proteína de la leche de soja.

Los lactantes amamantados son menos proclives a desarrollar una alergia a la leche que los alimentados con leche artificial. Los investigadores no acaban de entender por qué algunos desarrollan este tipo de alergia y otros no, aunque se cree que en muchos casos la alergia tiene un importante componente genético.

La alergia a la leche no es lo mismo que la intolerancia a la lactosa. Esta afección, que consiste en la incapacidad para digerir el azúcar lactosa que contiene la leche, es muy poco frecuente en los lactantes y mucho más frecuente en los niños mayores y los adultos.

Aquí una lista de algunos productos (extranjeros) que contienen esta proteína. Algunos, se llaman igual que aquí y otros no, pero igual ayuda. Increíble ver todo lo que contiene proteína de leche de vaca (ver lista).

Vamos a ver cómo vamos. CON FE!!!
Espero volver con buenas nuevas en unas semanas.